En Concepción de Ataco, Ahuachapán, productores de café que durante años se han dedicado al cultivo del grano ahora apuestan por nuevas formas de compartir su producto con los visitantes, impulsados por el auge del turismo y el ambiente de seguridad que vive el país.

Más allá de producir una buena planta y obtener un grano de calidad, algunos caficultores han comenzado a servir el café directamente en taza para quienes recorren la Ruta de las Flores, incorporando combinaciones de sabores y experiencias que buscan resaltar los aromas y la tradición cafetalera de la zona.

La apuesta surge en un momento en el que Ataco se ha consolidado como uno de los destinos más concurridos de la zona occidental, especialmente en temporada de vacaciones como Semana Santa, cuando cientos de visitantes nacionales y extranjeros disfrutan de recorridos por sus calles, murales y fincas cafeteras.

Entre las iniciativas destaca la de Agroindustrias El Paraíso, una marca local que, además de ofrecer café preparado, vende café molido para que las personas puedan llevarlo a casa.

Su propuesta incluye una combinación especial con un toque de canela y ron, ingredientes que resaltan los aromas del café y brindan una experiencia distinta para el paladar. También comercializan licor de café y jalea.

Los visitantes también tienen la oportunidad de conocer más sobre la variedad borbuon, cultivada en la zona Redacción Cristian Arévalo Fotos Cristian Arévalo Canela y ron en el café, el nuevo atractivo para los turistas en Ataco y reconocida por su calidad.

El productor José Morán explicó que la apuesta es ofrecer una experiencia auténtica a quienes llegan al lugar.

«Estamos muy agradecidos con el Gobierno por el impulso que se le está dando al turismo y la seguridad en el país. Eso permite que más personas visiten Ataco y conozcan nuestro café. Ahora estamos innovando agregando canela y un toque de ron al café ya procesado [molido], para que los turistas opten por algo diferente», expresó.

García añadió que buscan que cada taza tenga un sello distintivo. «Tratamos de ofrecer una taza auténtica, que nos caracterice y que sea un elemento diferenciador para quienes nos visitan».

A esta tendencia también se han sumado algunos restaurantes del distrito que han comenzado a experimentar con nuevas combinaciones para presentar el café salvadoreño.

Para Roberto Domínguez, representante del restaurante Jardín Celeste, Ataco siempre ha sido un pueblo de tradición cafetalera, pero considera que actualmente existe un mayor esfuerzo por ofrecer una taza de calidad acompañada de sabores propios de la cultura salvadoreña.

«Estamos buscando servir una taza diferente, combinada con especias que resalten el sabor del café, como pimienta gorda, jengibre y canela», explicó.

Estas propuestas forman parte de una tendencia creciente en el distrito, con la que productores y restaurantes buscan que cada taza no solo sea una bebida, sino una experiencia que conecte al visitante con la historia, la cultura y el origen del café.

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