Inaugurado en 1973, el Parque Recreativo Sihuatehuacán, que en náhuat significa «Ciudad de las sacerdotisas», «pitonisas o hechiceras» o «mujeres bellas», es uno de los destinos turísticos históricos de la Ciudad Morena, enclavado al pie del cerro Tecana, otro de los icónicos destinos santanecos.
El parque, de origen volcánico, cuenta con 9.5 manzanas de extensión, donde se encuentran tres piscinas abastecidas con frescas aguas de manantiales que nacen en el mismo terreno.

En este sector los visitantes pueden disfrutar de senderos peatonales, pista de patinaje, restaurantes, cabañas familiares, anfiteatro al aire libre —en los que se han celebrado espectáculos nacionales e internacionales—, cancha de fútbol rápido y otros espacios donde las familias pueden tener contacto con la naturaleza.

Desde su creación, el Parque Recreativo Sihuatehuacán, ubicado al final de la calle Libertad oriente, en el barrio San Rafael, se ha vuelto un referente de Santa Ana.

Dentro de sus historias se encuentra la existencia del Gatonejo en la década de los 80, un animal mitad gato y mitad conejo. Actualmente, se sabe que el «gatonejo» es una raza de gato (manx) con «malformaciones» debido a una mutación genética natural, no un híbrido real, pero que se convirtió en una leyenda popular en la cultura salvadoreña.






