Empresarios salvadoreños radicados en Houston, Texas, Estados Unidos, encabezados por Tony Villatoro, un veterano en la organización de carnavales en la Ciudad Espacial, están listos para realizar el primer Festival de la Diáspora Unidos por El Salvador, idea que tomó forma gracias a un ingrediente especial: la seguridad que hay actualmente en el país.
Este año, Villatoro cumplirá más de dos décadas de organizar el Festival Guanaco y el Salvadoreñísimo, ambos en Houston. Motivados por la seguridad del país, él y sus socios, Juan Carlos López y Edwin Hernández, organizarán un evento similar en San Miguel, precisamente en el estadio Miguel Félix Charlaix, el 21 de marzo desde las 5 de la tarde.
«Este año cumplimos 23 años de estar organizando eventos y el hecho de que El Salvador cuenta con la seguridad de hoy en día ha aumentado el turismo y, pues nosotros queremos ser parte de ese crecimiento», expuso Villatoro, originario de Jocoro, Morazán. Tal y como lo hacen en Estados Unidos, el Festival de la Diáspora será sin fines de lucro y a beneficio de la organización SOS El Salvador, que hace obras para personas de la comunidad que lo necesiten.
«Queremos invertir en El Salvador porque al montar un evento de estos allá siempre lo vamos a hacer a través de la «non-profit» [no lucrativo], en la cual esperamos tener un poco de profit [ganancia] para seguir realizando campañas de ayuda», detalló.
«Generamos empleo temporal. Tenemos que contratar personal, artistas locales, producción. Tenemos que consumir productos. Definitivamente, aportar al crecimiento económico que está teniendo El Salvador», añadió.
El repertorio musical para la velada incluye a Marito Rivera y su grupo Bravo, R.E.D.D., El Güero y su Norteño Banda, Grupo Krater, Johnny Molina y los Sabaneros de Aniceto, y desde Guatemala llega Alux Nahual.
Villatoro, quien además es oficial de la Policía en Houston, explicó que otro de los objetivos es traer al país un poco de lo que hacen en Estados Unidos, donde los festivales son para reunir a salvadoreños y personas de otras nacionalidades nuevamente.
Y aprovechando que la fecha en que se realizará el festival en San Miguel coincide con el «spring break», esperan que la diáspora viaje a El Salvador y se junte toda la comunidad en el Charlaix.
«¡El reencuentro más esperado del año! Cuando nuestros hermanos regresan a casa se celebra en grande» es el eslogan de este primer festival que pondrá de fiesta a toda la zona oriental de El Salvador.






