Llegué a la cima del Cerro Verde cuando el termómetro marcaba los 23 grados centígrados, justo a las 8 a. m. Clima fresco, vegetación espesa, montañismo y variada fauna me llenaron de vida.
Desde esta cumbre, a 2,030 metros sobre el nivel del mar, tengo una vista privilegiada. Observo los volcanes de Santa Ana o Ilamatepec y el de Izalco que, junto al Cerro Verde, forman el magnífico Complejo Los Volcanes.
En el Cerro Verde caminé por sus senderos y usé las áreas recreativas. Consciente de la gran aventura que iniciaba desde este punto vestí ropa ligera, llevé suficiente agua, un bloqueador solar, zapatos de montaña y, por supuesto, snacks para los recorridos.
Han pasado 30 minutos desde mi llegada y estoy por iniciar la caminata hacia el Volcán de Santa Ana. Te comparto que la caminata desde el Parque Nacional Cerro Verde hacia el volcán se realiza de lunes a domingo a las 8:30 a.m., mientras que la caminata desde el Cerro Verde hasta el Ilamatepec es las 9:30 a.m. Por supuesto, siempre de lunes a domingo.
El guía autorizado es Marlon Osorio y puedes contactarlo al 7245-5184. Él me compartió que el ingreso al Parque Nacional Cerro Verde tiene un costo de ingreso de $1.50 para nacionales y $3 para extranjeros. El ascenso al Volcán Ilamatepec también tiene precio: nacionales $2 y extranjeros: $3.
¡Es turismo de montaña en su máxima expresión! Escalé a lo más alto del Volcán de Santa Ana y no pude más que sorprenderme por su enorme cráter con la laguna turquesa que lo caracteriza, la cual había visto antes en fotos, pero ahora puedo decir ¡estuve allí!
Desde la altura, no fue menos impresionante apreciar el Lago de Coatepeque el que, coincidentemente, también se vuelve turquesa una vez al año. Son 2,381 metros sobre el nivel (hasta la cima del volcán) los que me permitieron tener esta gran aventura.
Tomadas las selfis y los videos necesarios, comencé el viaje de regreso al Cerro Verde. Son aproximadamente cuatro horas las que hemos ocupado para realizar toda la camina guiada. Ya en el Parque Nacional Cerro Verde busqué dónde comer, y Casa 1800 me acogió.
Todo el menú es exquisito y opté por uno de sus platos estrellas: un pedazo de gallina asada, acompañado de sopa y guarniciones. No pude resistirme a la horchata de morro ni al dulce nido, un postre a base de sorbete bañado con jalea y el nido fabricado delicadamente con hilos de caramelo.
En este hotel cinco estrellas, con servicio de restaurante y boutique, pude degustar la gastronomía salvadoreña en su máximo esplendor, pues antes de la sopa de gallina opté por un chimichurri de loroco y tomates cherry, que estaba para chuparse los dedos.
Lo mejor de todo fue que me sirvieron en el área del restaurante, donde pude observar mi tercer destino: el Volcán de Izalco.
«Nuestra oferta para los clientes, nacionales y internacionales, es la gastronomía salvadoreña. Hemos lanzado especialidades un poco más gourmet, pero siempre disfrutando la gastronomía salvadoreña», me compartió Gustavo Hernández, gerente administrativo de Casa 1800 Cerro Verde. Para información y reservaciones puedes comunicarte al 7477-4873 o buscar en redes sociales @casa1800sv.
Con las energías recuperadas me dirigí hacia Izalco. La escalada, primero entre las piedras que forman su base, y luego por la arenilla en la parte superior fue desafiante; aunque el descenso fue reconfortante cuando me deslizaba como en cámara lenta. Una experiencia única que, definitivamente, voy a repetir.
Atravesar el verdor por los senderos que te llevan a la cima del Cerro Verde también fue una gran aventura. Reconozco que en esta etapa hice lo que muchos otros visitantes: sujetarme de algunas ramas y raíces de árboles para avanzar, sobre todo para mantener mi ritmo.
Ya de vuelta a mi punto de partida busqué comer. Los Volcanes Bistro Café Cerro Verde fue mi destino. Hambriento, opté por el New York Steak de Mar, un plato de 12 onzas de res acompañado de camarones, puré de papas, espárragos y salsa de ajo.
Es el plato más solicitado a base de un corte alto cien por ciento importado. Mientras saboreaba volví a fijar la mirada en los volcanes de Santa Ana e Izalco, que horas antes había recorrido. Desde allí, también pude notar las siluetas de otras cumbres: los volcanes Atitlán, Fuego, Agua y Acatenango, de la república de Guatemala.
«Estamos adaptados para el gusto de las personas. Nuestra especialidad es la carne, el salmón, camarones, sopa de tortillas, postres, bebidas calientes, jugos naturales, bebidas alcohólicas, frozen. Abrimos de lunes a domingo de 8 a. m. a 7 p. m.», me dijo Omar Ramírez, uno de sus administradores, quien también me detalló que en el lugar hay seis opciones de cabañas (recientemente renovadas) para que puedas hospedarte, todas rodeadas de naturaleza y con increíbles vistas a los volcanes.
Puedes alquilar las cabañas pequeñas por $40 y las grandes por $60 de lunes a jueves, mientras que de viernes a domingo los precios son de $50 las pequeñas y $75 las grandes. Estos últimos costos aplican para las vacaciones y los feriados.
Aprovecho para compartirles que en este restaurante hay una amplia variedad de desayunos, además venden miel natural y café a granel. Si quieres más información o hacer reservaciones puedes comunicarte al 6017-5235 o buscarlos en redes como @losvolcanesbistro_cv.
En la zona también puedes visitar Bosques del Tíbet (hotel y restaurante) y Campo Bello (hotel boutique). Al primero lo contactas al 7028-3700 o en las redes como @bosques.del.tibetsv. Mientras que al otro puedes hacerlo por medio del 7729-3778 o buscando @fincacampobello.






