Santa Rosa de Lima, en La Unión Norte, aún conserva un pulmón natural que no ha sido depredado por el hombre con el desarrollo urbanístico.
Es un pequeño bosque con nacimientos de agua, donde también se refugian un sinnúmero de especies, particularmente aves que están en peligro de extinción.
El sitio se localiza en el cantón Copetillo, situado en la parte alta, a más de 30 minutos del área urbana de la ciudad limeña, en donde también se percibe un clima más fresco.

En el pequeño pulmón boscoso es difícil distinguir entre las especies que descansan en dicho sitio, pero entre algunas que se pueden escuchar y apreciar están los gavilanes, los mistiricucos, las tortolitas, los pericos, el carpintero, el cheje y las ardillas.
Al ingresar al área natural es recibido por el popular cerro La Lola, que literalmente es una peña de gran tamaño que tiene un pico inclinado con la figura de la punta de una lanza, lo que se vuelve un tanto curioso.

En esta comunidad aún se conservan vestigios de las antiguas casas que eran construidas de adobe, y las cuales con el paso de los años se han ido modernizando.
Muchas personas todavía se dedican a la ganadería, pues hay condiciones de alimento y agua para mantener el ganado.






