Cristino Martínez Guevara, originario de San Isidro, Morazán Norte, luego de perder la visión hace más de 20 años encontró en la música no solo su forma de expresarse sino también su medio para ganarse la vida.
El artista es conocido en la zona norte del departamento de Morazán y actualmente labora los fines de semana en el centro turístico de San Lucas del Valle, de Gualococti, donde deleita a los asistentes con música en vivo, tocando la guitarra y cantando variedad de géneros musicales.
Su amor por la música surgió desde que estaba muy pequeño. Cristino, de 40 años, recuerda que junto con sus hermanos creaban instrumentos musicales a partir de cualquier objeto que encontraban.
«Tenía ocho o nueve años y recuerdo que a unas latas les hacíamos hoyos y le poníamos cuerdas y un palo y decíamos que eran la guitarra; otros botes los poníamos uno sobre otro y decíamos que era la batería; y otro lo ocupamos de cencerro [instrumento tipo campana]. Cuando vivía mi papá hicimos un instrumento que sonaba como un bajo», cuenta sobre su infancia y la música.
Asegura que tanto era el interés de su familia por la música que en una ocasión uno de sus hermanos en tiempo posterior a la guerra utilizó una bazuca para crear un violín. Manifiesta que entre sus hermanos tiene uno que toca el violín, otro, el bajo; mientras que su papá cantaba y tocaba guitarra.
La primera guitarra con la que pudieron contar como hermanos no se encontraba en tan buen estado y usaron alambres de cuerdas de bicicleta. «A los 16, un señor llamado Gabriel Reyes me regaló una guitarra, esa estaba en mejor estado. En ese tiempo formé parte de algunas chanchonas, pero inicié a dedicarme más a la música cuando sufrí el desprendimiento de retina», contó el artista.
SU MEDIO PARA VIVIR
Al encontrarse sin saber qué hacer para ganarse la vida, decidió volver a lo que había sido un pasatiempo desde pequeño: la música.
«Me dijeron que no se podía hacer nada, y ahí me metí más de lleno a la música, yo dije en ese momento “de algo tengo que vivir”. Antes de eso yo me dedicaba mayormente a la agricultura, estudié nada más hasta segundo grado», contó.
En su repertorio musical cuenta con géneros como ranchero, romántico, merengue, bachata, cumbia, salsa, banda, rock e incluso últimamente ha incorporado algunas canciones en inglés.
«La música es mi pasión, mi medio de vida, mi sustento, mi pasatiempo y diversión, representa mucho para mí, cuando me pongo a ensayar se me van los problemas y así aprendo mucho más, porque uno nunca deja de aprender», expresó.
De lunes a viernes, Cristino se encuentra con la agenda a disposición para todo tipo de eventos. Para contactarlo pueden llamarlo al 7211-6194 o por la página de Facebook de San Lucas del Valle.






