Porque sé que amas conocer todos los destinos turísticos de El Salvador, hoy te invito a que viajes junto a mí al oriente del país.
En esta nueva aventura decidí conocer la Bahía de Jiquilisco, en Usulután. Este no es un simple destino, es una inmersión total en un universo donde el verde esmeralda de los manglares se funde con el azul zafiro del océano y crea una paleta de colores que parece sacada de un sueño.
Al adentrarse en la bahía, el paisaje se transforma en un laberinto de manglares que se extienden hasta donde alcanza la vista. Estas resilientes formaciones arbóreas, adaptadas a las condiciones salinas, cumplen un rol crucial en la protección de la costa contra la erosión y las marejadas, además de actuar como vivero para numerosas especies marinas.
Este extenso humedal, declarado Sitio Ramsar y Reserva de la Biosfera por la UNESCO, está compuesto en un 60% de agua dulce y un 40% de agua salada. También es hogar de especies emblemáticas y en peligro de extinción.
Decidí explorar más de cerca los destinos que hay alrededor de la bahía así que me trasladé hasta el malecón de Puerto El Triunfo.
El capitán de aventura fue el guía turístico Arnold Chévez, quien me brindó información sobre cada uno de los lugares a visitar. Si deseas hacer algún tour con él a cualquiera de las islas de Jiquilisco puedes contactarlo al 7777-7768.
Durante el trayecto observé la isla La Tortuga, la Isla Madre Sal y el Cementerio de Barcos, que según cuenta Arnold, estas embarcaciones fueron abandonadas por sus dueños ya que el gobierno del momento les pidió pagar impuestos, sino pagaban no podían trabajar. Así que los dueños pensando que era para financiar la guerra, decidieron abandonarlos.
En la zona también observé barcos camaroneros en funcionamiento. Estos no pescan dentro de la reserva natural, sino que deben de ir a mar abierto. ¡Hay unos que pasan en altamar hasta tres meses!
Luego mi destino fue Puerto Barillas Marina y Lodge que tiene como concepto disfrutar en campo y bahía.
Este hotel y restaurante ofrece desayunos, almuerzos y cenas; visitas de día o alojamientos, ya sea en su casa del árbol para tres personas o en sus apartamentos hasta para seis huéspedes.
Además, cuenta con gasolinera, alquiler de hangares, aeródromo, kayak, piscinas, y lanchas para paseos. También posee una reserva natural donde se pueden realizar caminatas mientras se hacen avistamientos de aves, tortugas marinas, cocodrilos o monos arañas. El lugar incluye la Finca del Cacao donde conocí el proceso de siembra y cosecha de este fruto. Si deseas visitar el sitio o hacer una reservación puedes escribir o llamar a los teléfonos 7039-2001 y 7923-7197.
Mi otro destino fue la Península Corral de Mula, donde me di un chapuzón. Como ya hacía hambre me dirigí hacia el merendero El Tupal, donde probé los deliciosos cascos de burro, una especie de molusco que es cultivada en la zona. Otro lugar que recorrí fue el Restaurante Bahía Delfín donde ofrecen variedad de platillos como cocteles, ceviches, mariscadas, pescado frito, camarones, pollo y carne, entre otros.
La Isla San Sebastián, mejor conocida como Isla La Pirraya, fue otro atractivo en mi viaje y la antesala perfecta para visitar Punta Real, donde la Bahía de Jiquilisco desemboca con el Océano Pacífico.
Y es que toda la Bahía de Jiquilisco es impresionante, tanto así que hay lugares que no han sido explorados en su totalidad como el área de La Chepona.
En La Pirraya me dirigí al Rancho Palmerolas, donde los mariscos forman parte de sus platillos principales. Ahí hay glorietas y una piscina para pasar una estadía increíble, todo frente al mar.
Para terminar el día me fui hasta la Isla Espíritu Santo, también conocida como Isla El Jobal, donde visité la producción más grande de coco en El Salvador y aproveché para degustar los distintos productos elaborados con esta materia prima.
Luego me trasladé hasta el Restaurante y Cabañas El Jobal donde vi el sol ocultarse entre los manglares. Una hermosa estampa que obviamente inmortalicé con mi teléfono.
En este restaurante probé su platillo estrella, la mariscada de coco, que lleva leche y trocitos de este delicioso fruto.
El Jobal te ofrece paquetes de estadía todo incluido con transporte desde Puerto El Triunfo hacia el puerto de la isla, un tour que incluye la alimentación.
Si deseas hospedarte puedes hacerlo en cualquiera de las cinco cabañas que posee con capacidad para seis personas cada una. Para más información puedes escribir al 6005-9284.
Como la diversión y la belleza de la bahía no acaban, por la noche experimenté el fenómeno de las bioluminiscencias, algo único en el país.
Y es que, en determinadas zonas de la bahía, millones de microorganismos emiten destellos de luz al ser agitados por el movimiento del agua, lo que propicia una experiencia inigualable.
No hay excusas para dejar de visitar Jiquilisco, ya que tiene lugares imperdibles.
Si uno de tus miedos es subirte a la lancha, no te preocupes, en los alrededores del malecón hay variedad de restaurantes donde puedes degustar algún platillo, escuchar música en vivo y apreciar el movimiento del agua.
CÓMO LLEGAR
En bus: Dirígete hacia la Terminal del Sur y toma la ruta 302. Te bajas en el desvío a Jiquilisco y aborda la ruta 185 que te llevará a Puerto El Triunfo.
En carro: Deberás tomar la carretera Litoral (CA-2) que conduce al oriente. Al llegar al desvío de Jiquilisco en el km 101, gira a la derecha (al sur), a 4 kilómetros está Puerto El Triunfo.






