El Salvador cuenta con diversos tipos de bosques. En el municipio de Metapán (Santa Ana), en los cantones Las Piedras y Belén Güijat se encuentra el Parque Nacional San Diego y San Felipe Las Barras, considerado como el remanente de mayor extensión del bosque seco tropical a escala nacional, el cual posee una extensión de 1,902 hectáreas.

En el parque se han identificado tres tipos de bosques siendo el 90 % el de tipo caducifolio, es decir que los árboles o plantas pierden sus hojas en época seca; un 8 % es bosque perennifolio y significa que algunas especies de flora conservan sus hojas (se puede observar más en la zona del cráter del volcán San Diego), y el 2 % restante se ha identificado como bosque ripario. Se caracteriza por estar cercano a cuerpos de agua y no pierde sus hojas.

«Por los tipos de bosques, este se encuentra dentro de la eco región de bosque tropical seco. Esta es la mejor área protegida que mejor la representa. La mayoría de vegetación pierde su follaje casi en su totalidad cuando viene la época seca, excepto en aquellos lugares donde la pérdida de agua es menor», detalló Esaú Bautista, especialista en Biología.

El lugar recibió reconocimiento como parque nacional en 2007, fue declarado sitio Ramsar en 2010 y reserva de la Biosfera Trifinio en 2011. Además, es Área Natural Protegida desde mayo 2019.

Debido a lo anterior se elaboró el Plan de Manejo que contiene las directrices sobre las acciones que se realizan y se proyectan desarrollar.

«El principal motivo por el que fue declarado Área Natural Protegida es para conservar el sistema tropical más seco de nuestro país. Las características de este bosque se encuentran en pequeñas porciones en otros sitios, pero no con la extensión de este», destacó Bautista.

Del Parque Nacional San Diego y San Felipe Las Barras el 80 % del área es roca volcánica y esto se dio a causa de que hay una cadena de siete volcanes que se activaron a la misma vez.

El bosque ha crecido -y crece- sobre piedra volcánica. En tiempo de lluvia es muy colorido y en seca los árboles botan sus hojas.

«Según la topografía, se denota que hay una fisiografía con la presencia de cerros, volcanes y cuerpos de agua, con altura que oscilan entre los 495 y 803 metros sobre del mar», agregó Bautista.

Para mantener este espacio, los guardarrecursos del Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) tienen la misión de contribuir a la conservación, restauración y preservación. Al mismo tiempo realizan recorridos diurnos y nocturnos para evitar su depredación.

Los guardarrecursos evitan la cacería, la siembra de cultivos agrícolas, la tala de árboles y la extracción de vestigios precolombinos en la zona del lago de Güija.

Fauna y flora

El trabajo de los guardarrecursos es fundamental para conocer sobre la variedad de fauna y flora que se encuentra en el lugar.

De acuerdo con Roberto Martínez, guardarrecursos del ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn), hay diversas especies de flora en el lugar y los más predominantes son el guarumo, tecomasuche, salamo, huesito, jiote o palo chulón.

«Son alrededor de 125 familias que se han identificado de vegetación dentro del área. Las Áreas Naturales Protegidas no mantienen especies introducidas, sino que solamente especies nativas. No tenemos ninguna que sea frutal o cítrico», dijo.

En cuanto a la fauna, se ha observado una gran cantidad de especies. Algunas de ellas son venados, pezotes, tepezcuintles, osos hormigueros, micoleones, ardillas, mapaches y zorras.

Además, se pueden observar aves migratorias como el pelícano, patos y pájaro gallito, sobre todo en el lago de Güija.

Espacios de rehabilitación

El parque cuenta con tres recintos para la rehabilitación de fauna en donde se encuentra aves, monos araña y mamíferos más grandes como tigrillos y gatos zontos.

«Cuando cumplen con la rehabilitación son liberados, pero hay especies como los monos araña que fueron recuperados, pero por estar domesticados y por el hecho que no hay un hábitat para ellos en el lugar (dentro del parque) no se puede liberarlos, ya que no hay reporte de ellos», detalló el especialista en biología, Esaú Bautista.

Todas las especies en rehabilitación se encuentran en constante monitoreo para ver su comportamiento, alimentación, vida nocturna y otras acciones necesarias para saber si están listo para regresar a su hábitat.

IMPORTANCIA DE LA ZONA

• Presta servicios ambientales de conservación, de belleza escénica, fijación de carbono, de recarga y almacenamiento hídrico y de conservación de la biodiversidad.

• La flora y fauna puede ser aprovechada para la observación práctica de actividades como educación, interpretación y la investigación científica.

• Cuerpos de agua, sitios especiales de reproducción y alimentación de avifauna terrestre y acuática representan un medio ingresos para los pobladores con actividades como la pesca artesanal.

• Contiene vestigios de sitios arqueológicos conocidos como Teotipa, Belén Güijat, Azacualpa, San Diego y península Igualtepeque o Cerro de Las Figuras.

• La zona es el remanente de la mayor extensión del bosque seco tropical en todo el país.

SOBRE LOS BOSQUES

Los árboles son los pulmones del planeta, son clave para la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático a través de su función de producir oxígeno y absorber dióxido de carbono, y eso da vida a nuestros ecosistemas.

Los bosques tienen la capacidad de disminuir el efecto invernadero a través de dos procesos relacionados con el ciclo de carbono:  uno es la fijación o captura de carbono; el otro se relaciona con la reducción de emisiones debido a la deforestación y degradación.

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