La temporada de Navidad es de alegría y esperanza para muchas personas y su magia se siente desde que se coloca el árbol navideño, se decora y se programa la reunión familiar.
Sin duda, el armar el árbol es una de las principales actividades que se realizan en cada hogar u oficina, con la expectativa de ver los regalos al pie de este.

Muchos adquieren árboles elaborados con bricho, pero últimamente se ha optado por comprar árboles naturales de ciprés canadiense, el cual llega a crecer aproximadamente 2.10 m, con un diámetro de 1.30 m.
Si te llama la atención esta nueva práctica, te comparto que la Finca San Antonio, en Los Planes de Renderos, se ha dedicado a cultivar estos árboles por más de 25 años.
José Trigueros ahora es el encargado de continuar el legado que dejó su familiar María Trigueros, quien era la propietaria de una parte de la finca.

«A ella le gustaba la agricultura y le llegó la inquietud de vender en el país a personas extranjeras para que siguieran con su tradición de decorar árboles naturales. Empezó con prueba y error hasta que encontró el indicado que cumplía con las características de que sus ramas son cónicas y con aroma a conífera. Luego me enseñó y he continuado con la costumbre», dijo.
Las personas visitan la finca desde octubre para escoger el árbol que más les gusta para luego cortarlo y recogerlo en noviembre.
Otras personas prefieren adquirirlo en maceta donde crece menos, solo que a los tres años debe de ser trasladarlo a un terreno definitivo como un jardín o gramal.
Si quieres conocer la finca puedes hacerlo de lunes a viernes de 8 de la mañana a 4 de la tarde. También los puedes contactar al 7886-1388.
Un proceso de años
Cada temporada, José Trigueros se prepara para la una nueva plantación de árboles para que la tradición no se pierda.
Las semillas son importadas y son de cinco variedades de árboles debido a las características de sus ramas, forma y color. Estas se colocan en almácigos (espacios donde se siembran semillas) durante seis meses. En este periodo se debe tener un cuido minucioso porque atacarlos diversas plagas y hongos.
«Generalmente nace entre un 60 % y un 70 % de las semillas. Cuando el arbolito ha alcanzado unas tres pulgadas se traslada al vivero en una bolsita con tierra preparada», detalló.
Cuando ya se encuentra en el área del vivero, el árbol también debe cuidarse mucho porque no se encuentra en contacto directo con la luz solar ni lluvia y siempre las plagas.
Después de un año el árbol recibe donde recibe luz completa y condiciones climáticas totales.
Luego se pasa a su lugar definitivo (en la tierra) donde se desarrolla y se alista para ser cortado y colocado en un recipiente con agua, así se traslada a su destino.
Todo el proceso tiene una duración de tres años, es decir, a esta edad los árboles ya pueden ser cortados y llevdos a casa, una tarea que se debe realizar cada año porque si se llega a romper ciclo en los próximos dos o tres años no habrá cosecha.
«Algunos árboles no llegan al proceso final, sino que se quedan en el camino por enfermedades, plagas y efectos climáticos, que se da cuando hay demasiada agua o cuando no hay lo suficiente», expresó.




Cuido en casa
Se ha experimentado que la duración de los árboles naturales es de cuatro y cinco semanas, siempre y cuando se les dé el cuido necesario.
Uno de ellos es que las luces que se coloquen sean LED para que no reciba tanto calor, no deben recibir resplandor del sol fuerte, tampoco se deben colocar donde haya corriente de aire y todos los días debe colocársele agua.







