Turistas nacionales y extranjeros y residentes disfrutaron el tercer festival de la cochinita, desarrollado el pasado domingo en el distrito de Atiquizaya, Ahuachapán Norte. Esta celebración se ha convertido en una de las tradiciones gastronómicas más emblemáticas de la zona.

Desde muy temprano, los visitantes participaron en la tradicional alborada que marcó el inicio del festival, acompañada de presentaciones artísticas y culturales.

A las 5:30 de la mañana, las calles lucían repletas de personas que esperaban su turno para degustar la cochinita recién salida del horno artesanal, un platillo típico que los atiquizayenses acostumbran disfrutar en el desayuno dominical.

La preparación estuvo a cargo de siete familias locales, que cocinaron más de 300 libras de carne de cerdo en hornos de tierra y así mantienen viva una tradición con más de tres siglos de historia.

Cada domingo, estas familias elaboran la cochinita para la venta, una práctica que forma parte de la identidad gastronómica de Atiquizaya.

Como novedad, este año el festival contó con un intercambio culinario internacional, gracias a la participación de una delegación de Colombia que ofreció degustaciones de platillos de su país.

Asimismo, la marimba de Santa Ana se encargó de ambientar el parque central con melodías que evocaron tiempos pasados, cuando este instrumento llenaba de alegría los espacios públicos y se convertía en el corazón musical del pueblo.

El festival de la cochinita es una iniciativa impulsada por la Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños (Afroos) junto con la Embajada de Colombia en El Salvador.

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