Una calle empedrada flanqueada por eucaliptos de más de 100 años, enormes izotes y frondosos cafetos reciben a quienes han decidido aventurarse a conocer la histórica y gigantesca Finca San Ernesto. Restaurante & eventos. Un lugar que desde hace más de 20 años abrió sus puertas al público para que la conociera, sobre todo para que disfrutara con los exquisitos platillos que se preparan en el lugar.
Antigua propiedad de la familia Guirola, con 220 manzanas de extensión, manantiales propios, una magnífica casona de ladrillo visto, amplios corredores y coloridos jardines donde abundan las hortensias, las monjas blancas y las veraneras, la finca es la única de su tamaño en Comasagua, la más antigua y la única en la zona que cuenta con grandes cortes de carne importados de Estados Unidos, que se asan con leña natural.
El chef ejecutivo René Vallecillo es quien se ocupa de todo lo relacionado a la cocina y al enorme horno que usa madera sustentable (recogida en la finca) donde se preparan los asados y parrilladas, mientras que Yessenia Bernal es la ejecutiva de todos los eventos que se desarrollan ahí.
El chef estudió en el Instituto Tecnológico Centroamericano (Itca), la Academia Panamericana de Arte Culinario (Apac) y se especializó en cortes importados en Argentina, en el Instituto Gato Dumas.
Su amplia experiencia junto a la visión que tienen los propietarios de la finca, quienes decidieron volver a administrarla después de cinco años de entregarla en alquiler, es lo que permite que el sitio haya recuperado sus viejos brillos concretados en la excelente calidad, el buen servicio y la atención personalizada que merecen todos los clientes que la conocen o que están por hacerlo.
«La administración volvió a los dueños de la finca […] Ahora hablamos de vivir experiencias, pues se conoce la finca y se disfruta con la comida en cualquiera de los espacios que posee», expresa el chef.
Algunos platillos
Finca San Ernesto se ha especializado en cortes importados de Estados Unidos como Rib eye, New York, Tomahawk y costillas, estas últimas se sirven ahumadas. «Las cocemos en un proceso de ocho a 12 horas, primero guindadas y después ahumadas. Entonces, es una costilla bastante carnosa y con una textura sumamente blanda. La salsa barbacoa también es nuestra, con especias de la casa», indica Vallecillo.
La carne de las hamburguesas también es importada, se procesa en el lugar y sazona con hierbas que se cultivan ahí. En el huerto de la finca también se siembran las papas (que se cocinan en gajo), las zanahorias de colores (roja, morada, naranja), los güisquiles, los ejotes y los frijoles. En otro espacio de la finca se produce el maíz y, por supuesto, el café también se cultiva ahí. «Los hongos los compramos a un productor de Talnique», comparte el chef.
En resumen, finca San Ernesto posee dos menús: el del restaurante a la carta con entradas (caldos, sopas, cremas, carpaccios, hongos, enredos), platos fuertes (pollo, cortes, camarones jumbo, filete de pescado, hamburguesas) parrilladas para compartir, típicos (empanadas, pupusas, chicharrones, enchiladas, pastelitos rellenos), postres (rollo pavlova, quesadilla, cheese cake, merecumbé, mousse) y bebidas (frías y calientes).
El otro menú es el de eventos sociales, el cual contiene opciones de boquitas (pinchos, jamón serrano, chorizos, camarones, bocaditos caprese, choripanes, uvas y quesos) y platillos para banquetes que se elaboran con pollo, carnes rojas, pescados, mariscos y cortes importados.
El gazebo, la cabaña y los senderos
En finca San Ernesto no es posible hablar de sus atractivos (los espacios físicos) sin llegar al tema de la comida, todo está relacionado.
En el salón principal es donde se celebran los grandes festejos y los eventos corporativos, la cabaña está destinada para familias o amigos que desean un ambiente más privado, en uno de los corredores de la casa se tienen dispuestas mesas y sillas para que la gente disfrute de lo ordenado al restaurante a la carta, aunque también puede hacerlo en cualquiera de los espacios del enorme jardín que rodea la piscina.
El gazebo, por supuesto, representa toda una celebración, ya que ahí se realizan, entre otras, las peticiones de mano (para noviazgo o matrimonio), lo cual también implica comidas y bebidas.
En cuanto a los senderos, hay dos: el que permite recorrer los jardines alrededor del restaurante (que ocupa unas dos manzanas) y la calle empedrada en medio de la finca que conduce hasta la piscina de agua natural (a dos kilómetros), aunque quienes optan por el senderismo o la bicicleta pueden recorrer un kilómetro extra, dejando atrás los nacimientos. Es usual que tras las caminatas o los paseos en bicicleta se deseen reponer energías con una buena alimentación e hidratación.

EN CORTO
Finca San Ernesto se ubica en el kilómetro 10.5 de la calle que conduce a Comasagua, en cantón El Matazano. De lunes a viernes abre de 9 a. m. a 5:30 p. m., sábados y domingos de 8 a. m. a 6 p. m.
Los desayunos de lunes a viernes se sirven de 9 a 11 a. m., sábado y domingo de 8 a 11 a. m. Cada sábado hay promociones, pueden ser platillos al 2×1 o 3×2.
El salón principal tiene capacidad para 190 personas. En total, en el lugar se puede atender hasta 550. El parqueo más cercano es para 110 vehículos, pero hay una explanada para acomodar 300 autos más.
Para información puede llamar al 7367-8657, 7710-6206 y 7710-6206 o busque en redes sociales Finca San Ernesto (en Facebook) y @finca_sanernesto (en Instagram).









