Con un espíritu joven y entusiasta por transformar la diplomacia de tradicional a dinámica, Adriana Mira se desempeña como viceministra de Relaciones Exteriores de El Salvador, cargo que ha ejercido durante los últimos cuatro años.
Se formó como profesional de las Relaciones Internacionales y ha ejercido en el servicio exterior en el Reino Unido y Colombia, acumulando nueve años como parte de la cancillería salvadoreña.

Actualmente, como vicecanciller trabaja en la política exterior, las relaciones económicas, los derechos humanos, la cooperación, diplomacia pública y soberanía salvadoreña.
«Estudié Relaciones Internacionales y tengo nueve años de estar trabajando en el Ministerio de Relaciones Exteriores y cuatro años de ser orgullosamente viceministra de Relaciones Exteriores», detalló.

Al consultarle cuáles son las cualidades que la describen, dijo ser bastante dinámica, aspecto que busca incluir en cada parte de su trabajo para transformar la diplomacia tradicional en una diplomacia más activa.
«Considero que soy una persona bastante dinámica, soy hacedora, me gusta resolver cosas. Me gusta imprimir ese toque de dinamismo y juventud al trabajo de la diplomacia, que ha sido siempre muy tradicional; entonces, un lema personal que he tratado de imprimir en el ministerio es sacudir la diplomacia», dijo a «Diario El Salvador».
Su experiencia como diplomática la ha llevado a enfrentar y superar desafíos en el servicio exterior, sobre todo en países donde aún prevalece una diplomacia tradicional y que durante años ha sido dominada por hombres en cargos de representación.
No obstante, su capacidad y profesionalismo le han permitido abrirse camino y ampliar las oportunidades para otras mujeres que, actualmente, también son parte del servicio exterior salvadoreño.

«Ya tuve la oportunidad de servir afuera, estuve trabajando en nuestra embajada en Londres y también en Colombia, pero sobre todo en Londres y en Europa, que veo que hay una diplomacia todavía muy tradicional, era muy complicado abrirse espacio como mujeres, y más como mujer joven. Eso lo hemos tratado de ir cambiando dentro del ministerio. Por suerte, tenemos una fuerza masculina bastante abierta a eso y estamos llenando más espacios donde mujeres puedan ejercer estos cargos de embajadoras, ministras consejeras, de consejeras económicas, y eso es también la marca del presidente Nayib Bukele», expresó.
Mira añadió que se están ofreciendo las condiciones para que las funcionarias puedan desempeñar de la mejor manera su cargo, sobre todo porque la mayoría está ejerciendo su rol profesional y de madre.
Al consultarle cómo ve el avance de las mujeres en ocupar cargos de representaciones diplomáticas de El Salvador, destacó la importancia de empoderar a las mujeres, y compartió con este medio su responsabilidad de empoderar a su futura hija.

«Yo tengo ese compromiso ahora que Dios me da la bendición de empoderar en un futuro cercano a una mujer, porque voy a ser mamá, y ese es mi compromiso, ir empoderando a las nuevas generaciones de mujeres», subrayó.
La cancillería salvadoreña trabaja en mantener una paridad entre mujeres y hombres que ejercen funciones en el servicio exterior.
En el caso de las misiones permanentes que representan a El Salvador ante organismos como la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), todos sus integrantes son mujeres.
¿Qué satisfacción tiene sobre la contribución de su trabajo como diplomática salvadoreña y los principales logros para el país desde su cargo?
«El presidente Bukele ha dicho que su prioridad en este segundo mandato es el crecimiento económico. Cancillería está trabajando a través de la diplomacia económica y, gracia a ello, ya hemos traído bastante inversión y facilitado el comercio junto a otras instituciones. Ver que esa semilla la están usando muchos embajadores que antes no lo tenían en su esquema realmente es un gran logro de la institución. Lo otro es que los embajadores se vuelvan embajadores de campo, eso lo hemos tratado de hacer desde el viceministerio».
Lo anterior, señaló, se hace con el objetivo de que los funcionarios puedan tener cercanía con la comunidad de salvadoreños en el exterior.
Por otra parte, al consultarle a qué se dedicaría si no ocupase su cargo actual de vicecanciller, entre risas confesó que sería chef, otra de sus áreas de estudio.
«Es una pregunta complicada porque realmente sí me gustan mucho las relaciones internacionales, pero yo también estudié cocina, entonces sería chef. Creo que ese es un campo que ahorita está dominado por los hombres, pero se puede aportar con mayor fuerza femenina», afirmó.
Finalmente, compartió un mensaje con las jóvenes que quieren dedicarse a la carrera diplomática, o cualesquiera sean las áreas en las que se pueden desempeñar. Las animó a creer en sí mismas y luchar por sus sueños.
«Creo que es muy importante que las chicas, las nuevas generaciones que aspiran a cargos en la diplomacia o las relaciones exteriores, puede ser a través de la economía, de la cooperación, a través de las relaciones políticas, se empoderen y crean en ellas mismas; es posible. Reconozco que todavía es difícil, pero creo que el ejemplo de la diplomacia que lleva la cancillería hoy por hoy nos permite ver que las mujeres sí pueden sobresalir en este campo», dijo.






