La primera parada en la gira de Jack&King’s fue el impresionante Centro Cívico de Wuhan, la «tarjeta de presentación» de la ciudad y que muestra a sus visitantes cómo es la planificación urbana de esta metrópolis de 11 millones de habitantes, los servicios que requieren, la innovación tecnológica y la herencia milenaria de la que es también capital de la provincia de Hubei.
«El Programa Juvenil China-El Salvador: en busca del sabor de China», de Jack&King’s, llegó a Cailinji, una de las marcas de fideos secos calientes más emblemáticas de Wuhan. Estábamos de suerte: el local estaba de estreno y tenía en la entrada arreglos tradicionales con los que se atrae la buena suerte.

Estos fideos secos calientes son conocidos como «reganmian» y vienen en un tazón lleno de aromas y sabor a salsas concentradas. Son tan buenos que cada día se venden 100,000 platos.
Y no solo son fideos, también hay sopas picantes y hasta una especie de donas fritas muy sabrosas.

La industria alimenticia de Wuhan es muy grande y llena de tecnología.
Después de comer fideos secos calientes, la gira nos llevó hacia dos fábricas muy conocidas e importantes: Maixiangyuan y Zhou Hei Ya.
En Maixiangyuan, las líneas de producción están totalmente automatizadas: desde el amasado de la harina hasta el envasado final, una operación totalmente moderna.

Gracias a ello, esta empresa ha logrado industrializar la producción de bocadillos tradicionales, logrando que el «sabor de Wuhan» llegue a todo el mundo.
La planta de producción de Zhou Hei Ya asemeja más un museo tecnológico que una fábrica de alimentos, como muchos personajes de series animadas, un peculiar sillón que parece tragarse a las personas, ventanas que reproducen pinturas famosas y hasta una habitación en la que todo (cama, ropa y muebles) está al revés.
En la sala de exhibición no solo se observan los productos, también hay una experiencia inmersiva con aromas y sabores.










