Mientras que en las películas y en los grandes banquetes internacionales el pavo horneado suele llevarse el protagonismo, en miles de hogares desde México hasta Centroamérica, el verdadero rey de la Navidad es, sin duda, el tamal.

En El Salvador, un lugar que se ha vuelto imprescindible visitar para comprar este platillo es «Tamales y típicos El Mango Pueblo Viejo» ubicado al límite de los distritos de San Pedro Perulapán y San Bartolomé Perulapía, en Cuscatlán Norte. Allí se encuentra Patricia de Díaz, quien tiene un cuarto de siglo elaborando tamales. «Comencé haciendo mis primeros tamales a los siete años», recuerda.

Este alimento de origen precolombino lleva tres generaciones. Antes fue elaborado por su abuela Ofelia Pérez Joaquín y luego por su madre Carmen Pérez. El nombre del negocio es una sazón entre el sobrenombre de su esposo Alfredo Díaz y el nombre de la comunidad donde tiene su establecimiento.

Con el tiempo, la pasión por este arte culinario le llevó a innovar la oferta del tradicional tamal de gallina, tamal pisque y tamal de azúcar y pasar a elaborar una variedad de exóticos tamales con un sazón y toque especial.

Ahora su oferta gastronómica de 20 variedades diferentes de tamales le ha valido la conquista de paladares no solo en el territorio nacional, sino que también fuera de nuestra frontera patria.

La elaboración de las distintas especialidades es artesanal. Inicia a las 4 de la mañana con el encendido de la hornilla de leña, el lavado y cocido de maíz, y la preparación de la masa, los ingredientes y las hojas de huerta que usará para envolver. 

Con este procedimiento, también ha logrado pasar de lo tradicional a lo novedoso y ha creado el tamal Nixtapite y el tamal Ticuco, alimentos que destacan como la principal atracción culinaria. Además de una extensa variedad de tamales como: piña con azúcar, pollo, queso con loroco, pisques con chile, picado de cerdo, costilla de cerdo, gallina, chompipe, elote, tayuyos, chipilín con quesillo, pato y chicharrones.

El tamal Nixtapite es elaborado a base de masa de alguashte o semilla de pepitoria que luego es rellenada con una tilapia frita entera, un camarón, vegetales, jugo de limón y una hoja de caña de Cristo que le da un sabor especial.

El tamal Ticuco, por su parte, es elaborado a base de masa de maíz, relleno de frijol blanco mezclado con alguashte o semilla de pepitoria, hoja de alcapate.  Se moldea en forma de pastelito para luego ser envuelto en una hoja conocida como bijagua.

Diario El Salvador acompañó a Patricia cuando preparaba la elaboración de tamales de gallina, tamales de chicharrón, tamales de piña con azúcar y tamales de Nixtapite (degustado en la Feria del Tamal en ese distrito), tras habérselos requerido una cliente desde San Salvador.

«El azúcar era antes el único ingrediente para el tamal de esa especialidad, pero yo le he agregado piña y dulce de atado. En algunas veces también le agrego fruta de la temporada», explica mientras prepara el pedido.

«Es un trabajo muy complicado. Cualquiera se corre, es de hasta dos o tres días, dependiendo de las cantidades de tamales a elaborar. Mi familia me apoya bastante, pero de todo el preparativo de los ingredientes me encargo yo», narra Patricia sobre el tiempo que se utiliza desde el encendido de la hornilla de leña hasta llevar a la mesa las diferentes variedades de tamales que prepara.

La popularidad del arte culinario elaborado por las manos de Patricia traspasa los límites de su municipio. Muchos de los comensales de sus exquisitos tamales son clientes del interior del país, así como también salvadoreños que regresan al país desde el extranjero.  Estos antes de partir, también le hacen pedidos para llevar y recordar con ello el sabor salvadoreño fuera de sus fronteras.

PEDIDOS

Como el tamal no falta en la mesa de los hogares salvadoreños en estas festividades de Navidad y Año Nuevo. «Tamales y típicos El Mango Pueblo Viejo» te ofrece una veintena de especialidades para celebrar las fiestas decembrinas.  «Estamos a la orden para cualquier pedido», dice Patricia.

Para tus reservas, te puedes comunicar a los teléfonos 7617-0549 y 2398-4266 o buscarlos en Instagram, Tik-Tok y Facebook como «Típicos el mango».

Patricia además de elaborar los tamales también ofrece al público una extensa variedad de platillos típicos como yuca, pasteles, atol de elote, atol de piñuela, atol de tamarindo, atol de mango, atol de maíz tostado, empanadas, nuégados y canoas.

También puedes degustar de una amplia variedad de sopa que están a disposición de martes a domingo.

Tradición que se debe de mantener

Patricia de Díaz no solo se dedica a elaborar tamales, sino que también a llevar sus conocimientos a las nuevas generaciones para que este producto ancestral continue siendo servido en las mesas de los hogares salvadoreños.

Esta mujer ha viajado hasta el distrito de Suchitoto, a impartir clases sobre cómo preparar los ingredientes que lleva el tamal pues reconoce que esta tradición comienza a perderse en la población.

Patricia es una de las 10 personas que aún mantienen vigente esta tradición en la jurisdicción de San Pedro Perulapán porque asegura que «el tamal es un patrimonio» del país ofreciendo además sus conocimientos culinarios. «Yo no voy a estar todo el tiempo y es preocupante que esta tradición se pierda» dice al mismo tiempo que reitera su ofrecimiento para impartir sus conocimientos a las nuevas generaciones.

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