La talentosa y hermosa presentadora salvadoreña Irene Castillo fue parte de un selecto grupo de 30 personalidades latinoamericanas que conocieron de primera mano la fuerte conexión entre la marca Pandora y Tailandia, un vínculo que permite crear joyería de la más excelente calidad en un entorno lleno de magia, cultura e historia.

A lo largo de cinco días, Irene, junto a otras 36 personalidades de todo el mundo, viviendo una experiencia en la que conocieron cómo la marca que nació como una joyería local en Dinamarca, ahora se vuelve más fuerte gracias a su conexión con el país asiático, logrando plasmar los sueños de muchas en joyería de alta calidad.

Foto: Cortesía

Estas personalidades pudieron explorar sitios como el templo de Wat Pho de Bangkok y degustar una comida en Baan Kanita. También disfrutaron de un recorrido por una instalación en la cual podrán conocer a profundidad la historia de Pandora y descubrir cómo nació el concepto de un brazalete que se pudiera personalizar para que siempre fuera parte de nuestros momentos importantes, entre otras atracciones.

Finalmente vivieron la experiencia de un exclusivo desfile en la Glass House, en donde todos lucieron al máximo las piezas de la marca, y las usaron de nuevas e increíbles maneras, creando icónicas combinaciones con diferentes charms para recordar por siempre esta increíble experiencia.

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Muchas de estas personalidades, incluyendo a la representante de El Salvador, no dudaron en compartir en redes sociales algunos de los momentos de esta experiencia, además de realizar un challenge, el cual se ha hecho viral, al ritmo del beat del afamado productor Tainy, compuesto especialmente para la marca, quien desde este año es parte del squad Beats of Pandora.

La historia de Pandora se ha escrito a lo largo de cuatro décadas en diferentes países. En la actualidad, es una de las marcas más preferidas en todo el mundo y ha formado un vínculo muy fuerte con Tailandia, un país con maravillas naturales y arquitectónicas que le dan más fuerza a la experiencia Pandora.

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Desde 1989, Tailandia se ha convertido en el sitio donde Pandora ha descubierto un craftsmanship inigualable y exclusivos materiales. Hoy en día, la marca cuenta con dos plantas de fabricación: una en Gemopolis y la segunda en Lamphun, ambas con una certificación de oro LEED (Leadership in Energy and Environmental Design).

Es así como esta nación, ubicada en el sudeste asiático, se ha convertido en un sitio clave para Pandora y su historia, la cual tiene un corazón danés con un espíritu italiano, llevando su craftmanship y encargándose de que no existan dos piezas iguales de Pandora en el mundo, siendo un sello de originalidad y exclusividad de parte de la marca.

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El proceso de diseño y creación de cada pieza es un verdadero trabajo de amor que requiere paciencia y precisión, ya que cada pieza está acabada a mano y pasa por un promedio de 25 manos antes de llegar a cada Pandora Lover.

Fundada en 1982, Pandora diseña, manufactura y vende joyería con acabados a mano, contemporánea y a precios accesibles. Los diseños de Pandora son vendidos en más de 100 países en seis continentes a través de aproximadamente 7,500 puntos de venta, incluyendo más de 2,200 concept stores. Gracias a esto, emplea a más de 26,000 personas a nivel mundial de las cuales aproximadamente 11,500 están localizadas en Tailandia, donde la empresa manufactura sus joyas.

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