De una mujer heredó su interés por estudiar el universo, su mayor inspiración en la vida. La persona que le inculcó la «astronomía de cuna» fue su abuela, Lucía Gámez, a quien la recuerda por leerle cuentos antes de dormir, por sus explicaciones sobre los secretos de las «indescifrables constelaciones».
Se trata de Brisa Terezón, quien en la actualidad es reconocida como la primera científica astrofísica de El Salvador y quien ocupa el cargo de directora del Observatorio Micro-Macro de la Universidad Don Bosco (UDB).
Con más de 30 años de estudiar temas relacionados a la astronomía, Brisa Terezón aseguró que «sí es posible hacer ciencia desde El Salvador» y que cada vez aumenta el interés de las mujeres por estudiar el universo y conquistar la NASA.
«Desde la UDB ya ofrecemos cursos de astronomía que para participantes desde los 4 años de edad y, el 60 % de los asistentes, son niñas», enfatizó Terezón, quien en exclusiva para Diario El Salvador conversó al respecto, en el marco del Día Internacional de la Mujer.

¿Cómo se describe a usted misma?
Bueno, considero que soy una persona perseverante. Una persona que tiene la oportunidad de poder ejecutar las acciones necesarias para poder desarrollar un campo científico en El Salvador. Un campo que desde hace años yo me di cuenta que no existía, y que yo vi que podía hacer algo para desarrollarlo. Entonces, perseverante con una visión bien clara de hacia dónde se ve en el futuro.
Usted es la primera científica astrofísica en el país. ¿Cómo se siente de haber logrado ser reconocida con dicho título?
Creo que el hecho de ser reconocida de esa manera implica responsabilidad y también el hecho de abrir el camino para más personas. Sobre todo, me gusta la idea de que se puede influir en niñas y niños desde temprana edad.
Y que ellos puedan ir teniendo una visión diferente de cómo se puede hacer estas ciencias espaciales desde temprana edad y desde nuestro país. A eso le agrego que desde hace años se ha hecho trabajo de divulgación en astronomía desde la Universidad Don Bosco.

Entonces, también considero que se ha ido sumando ese ruido, de que se está haciendo algo de astronomía en la Universidad de Don Bosco. Por ejemplo, las noches de estrellas que ahora nosotros hacemos como Observatorio Micro-Macro vienen desde dos décadas, desde que estábamos comenzando a colaborar en la UDB ya las hacíamos.
Entonces, todas esas actividades, todas esas acciones de divulgación, van permitiendo que en algún momento se vaya posicionando el quehacer científico desde la universidad.
Como mujer que incursiona en la ciencia. ¿Cuáles han sido sus desafíos al desempeñarse como científica astrofísica?
Quizás el primer desafío es el hecho de que en El Salvador no había lugares donde poderse formar. Entonces, eso implica que hay que hacerse la idea que, si se quiere estudiar astronomía, astrofísica, cosmología, cualquier ciencia espacial, probablemente hay que, después de estudiar una ingeniería o una licenciatura en ciencias, hay que buscar formarse afuera. Y ahí viene el tema de buscar oportunidades de financiamiento, porque obviamente no es fácil solo irse y dejar todo y luego cómo se va a sostener fuera del país.
No importa si eso sean semanas, meses, siempre hay una inversión que debe de buscarse. Entonces ese es como uno de los desafíos principales, buscar dónde formarse.

El segundo es que también la mayoría de las personas que tenemos oportunidad de salir y estudiar fuera también tienen otro desafío. Es decir, si regreso, ¿qué voy a hacer al regresar?, si voy a tener dónde ejercer o qué voy a hacer, o mejor me quedo fuera.
A eso también se le podría agregar como tercer desafío el cómo poder ir construyendo propuestas sostenibles en el tiempo, que tengan una visión de futuro que permitan visualizar los campos como la astronomía, la astrofísica, que se vean como herramientas de desarrollo para un país como El Salvador.
Respecto al interés de las mujeres por incursionar en este mundo de la ciencia y astronomía, ¿cómo puede evaluarlo en la actualidad?
Pienso que ahora, con el rol que tienenm los medios de comunicación ayudan a que más mujeres conozcan de todos estos campos en los que podrían involucrarse. El hecho de que, a través de las redes sociales, los medios de comunicación publiquen el quehacer científico en nuestro país y en eso obviamente le den visibilidad a mujeres que se están desarrollando en diferentes campos es importante.
Por ejemplo, Joana Segovia, que es bióloga, que está trabajando con arrecifes aquí en el país. Ella y otras que podríamos mencionar son modelos que pueden visibilizarse y eso solo se hace de manera masiva a través de los medios de comunicación. No solamente ahora en la radio, la prensa, sino que ahora a través de las redes.
Eso hace que más mujeres conozcan de esto y que más niñas en edad temprana puedan pensar o ir decidiendo qué podrían estudiar al crecer. A tal grado que, por ejemplo, ahora podemos decir que en el Observatorio Micro-Macro de los talleres de astronomía y los cursos de astronomía que ofrecemos para participantes, desde los 4 años, el 60 % son niñas.
Si estamos hablando del grupo olímpico de astronomía en el que estamos colaborando como Observatorio Micro-Macro, ese programa de jóvenes talentos está en la Universidad de El Salvador, pero nosotros damos un asesoramiento, una componente de la parte de astronomía y ahí estamos hablando que a veces entre un 50 % a un 70 % podemos tener como educadoras mujeres, algunas que ya participaron en grupos olímpicos y otras que estudian física y ciencias.
A eso le agregamos que en los grupos olímpicos también tenemos un buen porcentaje de niñas. El año pasado entre el 60 % y el 75 % tuvimos de participación de niñas en los grupos olímpicos. Entonces, aunque sean esfuerzos pequeños, se van viendo cada vez más niñas involucradas y pueden ser futuras científicas.
¿Cuál es su mensaje para las mujeres que sienten pasión por estudiar el universo?
En el país ya tenemos esos espacios, uno de ellos, como les decía, es el programa de Jóvenes Talentos, con el Grupo Olímpico de Astronomía, el Grupo Olímpico de Física, el Grupo Olímpico de Biología, el de Química, Informática, y se los menciono todo eso porque para estudiar el universo se necesitan de todas las disciplinas, no se trata de que todos se vuelvan astrónomos, se necesita de todas. Entonces, es de no renunciar a sus metas, de no renunciar a la visión que tienen, es de tener claro cómo se ve en un futuro, es decir, qué se ven haciendo para poder contribuir al estudio del universo.
Y si lo vemos de la contribución del Observatorio Micro-Macro, pues están los talleres, los cursos que ofrecemos desde los 4 años, para que puedan participar, luego las actividades para maestros también, que es un grupo que multiplica todos los conocimientos que ellos reciben. A eso le agregamos las actividades para público en general, como las Noches de Estrellas que seguimos haciendo, solo que ahora ya con más equipo. Las observaciones a veces nocturnas que ofrecemos para eventos especiales como un eclipse, como el que se avecina.
Entonces todas esas actividades se ven en conjunto, y si nos vamos a otras instituciones de educación superior, también hay actividades que ayudan a abonar a que se tengan herramientas en ciencias e ingeniería para poder contribuir a estudiar el universo desde cualquier perspectiva.

¿Podría enviar un saludo a las salvadoreñas en este mes que se celebra el Día Internacional de la Mujer?
El hecho de que cada una de las mujeres que contribuyen en el campo científico se auto reconozcan, es decir, que se destaque de que están haciendo algo para y por el país, y para los niños y niñas que los van a ver. Sobre todo, cuando hablan de su trabajo están dándole un mensaje a una niña de que sí es posible hacer ciencia desde El Salvador.

Entonces, en estas conmemoraciones que buscan visibilizar el trabajo que hace cada una de las mujeres en nuestro país, pues qué bueno que puedan hablar sobre ello y que se sientan muy orgullosas de la contribución que están haciendo desde su actuación, desde su lugar en donde están desempeñándose para que cada vez tengamos un mejor futuro, no sólo para nosotros sino para los que vienen después.






