El uso de pantallas hasta el último momento antes de irse a dormir, dejar cosas inconclusas y el «jet lag social» son tres maneras en las que estaríamos saboteando nuestro sueño.

De acuerdo a Brian Chen, médico especialista en sueño de la Cleveland Clinic, si estamos presentando problemas para dormir bien por la noche, deberíamos revisar y corregir nuestros hábitos lo más pronto posible.

Chen recomienda no usar pantallas durante la hora o las dos horas previas a acostarse. Explica que la luz azul de nuestros teléfonos móviles y televisores puede alterar la producción de melatonina, lo que a su vez puede dificultar conciliar el sueño y permanecer dormido.

Lo mismo ocurre con el ejercicio y la alimentación. «Si pudieras desconectarte de todo eso, apagar las pantallas, terminar de hacer ejercicio, terminar de comer, terminar por hoy, no te limites a quedarte en la cama; haz algo relajante. Es un buen momento para limpiar, leer, escribir en un diario, planificar las tareas del día siguiente y preparar tu cuerpo para el día siguiente», exhortó.

A propósito del «jet lag social», el especialista explicó que este se produce cuando una persona se acuesta tarde los fines de semana y luego tiene problemas para acostarse temprano durante la semana. Lo mejor, añadió es mantener un horario de sueño regular.

«En Estados Unidos, la mayoría de la gente duerme menos de lo recomendado. Lo normal para un adulto es dormir entre siete y nueve horas. Si duermes menos, probablemente no sea suficiente. ¿Podrás sobrevivir? Sí, seguramente te las arreglarás, estarás bien. Pero esa no es la cantidad óptima de sueño para sentirte bien y ser eficiente y productivo al día siguiente», concluyó el doctor.

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