Titán es un perro que vive con sus dueños en las faldas del volcán Chaparrastique de San Miguel, en el cantón Conacastal del distrito de Chinameca, y se ha convertido en un fiel acompañante de los turistas y guías que suben a la cumbre del coloso.
Beatríz Hernández, dueña del canino, cuenta que Titán es resultado de la mezcla entre un perro de raza pitbull y uno criollo, comúnmente llamado aguacatero, que nació de una camada de ocho cachorros el 15 de enero de 2024.
El canino se ha robado el cariño de los guías turísticos y de los turistas nacionales e internacionales que realizan el ascenso.
«Nosotros no sabíamos que Titán subía al volcán. De repente se nos desaparecía y nos preocupábamos por dónde estaba, y luego aparecía como si nada. Hasta que vimos los videos de José González [montañista] con Titán, supimos a donde se desaparecía», comentó Beatríz.

Hace aproximadamente un año empezaron a percatarse del constante acompañamiento que el canino les hacía en la ruta hacia la cumbre.
«De donde iniciamos el ascenso, siempre salían Titán y Tiger, que son hermanos; la gente les tenía miedo por su raza, pero ambos son cariñosos y amigables. Los dos subían, pero a Tiger se lo llevaron de la zona, ahora solo sube Titán», expresó José González, un montañista migueleño que ha subido al volcán en múltiples ocasiones en compañía del perro.
La dueña cuenta que, sin importar la hora, cuando el canino escucha personas que se dirigen al volcán, sale de la casa y los acompaña alegremente. Al descender, siempre regresa a la casa.
Hace unos meses, el canino sufrió de gusano barrenador por lo que recibió tratamiento y estuvo fuera de la montaña más de un mes.

Con el apoyo de los montañistas y en agradecimiento a las muchas ocasiones en que los ha acompañado al volcán, reunieron fondos para que recibiera tratamiento veterinario.
«Nos ayudó el refugio “Échame una pata”, con quienes algunos montañistas ya habían organizado anteriormente caminatas al volcán en beneficio de los perritos del refugio. Gracias a Dios se recuperó, ya está de nuevo en las andadas», comentó José.
Beatriz comenta que el canino se ha recuperado luego de estar muy grave, aunque se le siguen brindando cuidados en una de sus patas delanteras, que tuvo más daños por el gusano; pero que de nuevo ha comenzado a subir el Chaparrastique con la misma alegría.
González cuenta que en la zona hay otra perrita, llamada Kira, que tiene unos nueve meses, a la que también le gusta acompañar a los montañistas.
Los dueños y montañistas piden a la población que, si se los cruzan en el sector o si los acompañan en el recorrido, les brinden mucho cariño, agua y alimentos, ya que disfrutan la montaña tanto como ellos.






