Según la Organización Mundial de la Salud, (OMS), de los 660,000 casos de cáncer de cuello uterino que se registran cada año a nivel mundial, el 95 % son causados por el Virus de Papiloma Humano (VPH), y cada dos minutos una mujer muere a causa de esta enfermedad que es prevenible.
El VPH es la enfermedad de transmisión sexual (conocida como enfermedad venérea) más común que existe. Hay más de 200 tipos de virus de VPH, la mayoría de ellos son inofensivos y desaparecen por sí solos, pero aproximadamente 40 de ellos afectan los órganos genitales causando verrugas y en otros casos, cáncer.
Según Genoveva Morales, médico salubrista y epidemióloga del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, «casi siempre, el 70 % de las cepas del virus 16 y 18 son las que producen cáncer», y en el caso de la mujer «este virus puede estar un tiempo en la vagina y en el cuello y desaparecer, pero también puede quedarse otro tiempo y allí es donde puede originar un cáncer. Se apodera de las células sanas del cuello del útero y se van produciendo otras células que pueden llegar a formar un tumor, es lo que llamamos una infección por VPH».
Para detectar este virus es necesario y recomendable que la mujer visite frecuentemente al ginecólogo y se realice la prueba del Papanicolau o citología. La puede realizar de forma gratuita en cualquier clínica del Seguro Social o clínicas del ministerio de Salud.
«Esta es una prueba que ayuda al médico a poder detectar lesiones premalignas, precancerosas. No es lo mismo descubrir un cáncer del cuello en edad temprana que descubrirlo cuando ya está invasivo, porque esas células cancerosas pueden estar en un tumor, se pueden desprender y pueden irse a otro lugar», indica la experta.

Prevenir para no lamentar
El ministerio de Salud mantiene una campaña activa para que niñas y adolescentes de 9 a 18 años, niños de 9 a 11 años y mujeres jóvenes de 19 a 21 años puedan vacunarse gratis contra el VPH y de esta manera prevenir el cáncer de cérvix.
«¿Qué es lo que hace la vacuna? Forma anticuerpos y cuando el virus del papiloma llega, lo que hace es que lo engloba y no deja que produzca la infección (…) ¿Por qué la importancia? Porque son los grupos de riesgo, y la Organización Mundial de la Salud considera, con estudios documentados, que con una dosis de la vacuna VPH se protege por diez años», manifiesta la médico salubrista.
Para aplicar la vacuna, si el niño o niña se encuentra asegurado puede asistir a cualquier centro de atención del Seguro Social, sino pude llegar a cualquier Unidad de Salud del ministerio, en el área de vacunación y ahí se solicita que se coloque la vacuna.
«Si ustedes llegan y les indican que no hay vacuna, pueden llamar a atención al usuario (127) porque se ve el por qué no hay vacuna y se consigue inmediatamente para no dejar a la persona sin ese derecho de protección en su futuro, de no morir por un cáncer, porque fue protegida oportunamente para que el virus no convirtiera esas células en malignas», detalla la epidemióloga.

HISTORIA DEL VPH
Investigaciones detallan que las verrugas genitales fueron detallas hace siglos. Los romanos le llamaban «higos» a las lesiones condilomatosas perianales y las consideraban como un signo inequívoco de practicar relaciones receptivas anales.
Durante la Edad Media, la incidencia de infección por virus del papiloma humano disminuyó y no se consideró su transmisión sexual hasta 1956, cuando se comprobó la aparición frecuente de verrugas genitales en los soldados de la guerra de Corea que habían tenido relaciones sexuales con mujeres afectas de condilomas.
Su naturaleza infecciosa fue descrita hasta 1894, y fue hasta 1949 que se observaron en el microscopio electrónico.
Actualmente, los condilomas acuminados constituyen una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuente en todo el mundo. Su incidencia máxima ocurre en hombres y mujeres jóvenes de 18 a 28 años.
El VPH que causa el cáncer cérvico uterino es el más común en mujeres alrededor del mundo. Su incidencia no tiene una distribución uniforme, pero el problema es mayor en África y Asia, afecta a Europa y América del Norte en menor grado.
Este tipo de cáncer es la causa más común de mortalidad en países en vías de desarrollo. En Centroamérica ocupa el segundo lugar, siendo el cáncer de mama el más común.






