Hoy David Bowie estaría cumpliendo 79 años y, aunque mi generación no creció escuchándolo desde pequeños, su música y su imagen siguen apareciendo una y otra vez en la cultura pop, como si nunca se hubiera ido.
Bowie fue un artista que no necesitaba gustarle a todo el mundo para ser inolvidable. Bastaba con escuchar una canción para entender que estaba en otro nivel. «Space Oddity», «Life on Mars?», «Changes» o «Let’s Dance» siguen siendo grandes éxitos que décadas después suenan en una playlist random, TikTok o en una escena clave de una película o serie.
Incluso «Heroes» sonó en el episodio final de Stranger Things. La canción no solo encajó perfectamente con la serie, sino que volvió a poner a Bowie en el radar de una generación que quizá no lo tenía tan presente.
Más allá de sus canciones, Bowie dejó personajes que ya son parte del imaginario colectivo: Ziggy Stardust y Thin White Duke (sus alter ego) y Aladdin Sane, en la portada de su sexto álbum de estudio.
No hace falta conocer toda su discografía para reconocer su influencia en la moda, la estética y la forma en la que hoy entendemos a los artistas que se reinventan constantemente.
Hoy, este artista británico cumpliría 79 años y sigue ahí, colándose en finales de series, en recomendaciones musicales y en conversaciones donde el arte se mezcla con la nostalgia. Bowie murió en 2016 de cáncer.







