Habitantes de la hacienda La Labor, en Ahuachapán, llegaron el pasado martes al cantón San Lázaro para impedir que una empresa constructora llevara a cabo un aforo del agua en un pozo que esta misma construyó hace un par de meses.
Recientemente, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) confirmó que estaba haciendo una evaluación y que, mientras dure este proceso, no se puede hacer ningún tipo de intervención en la zona; de lo contrario, deberán someterse a un proceso administrativo correspondiente en su contra.
A pesar de eso, la empresa constructora decidió iniciar con el aforo, que es la actividad que permite determinar el caudal que tiene el pozo.
Según los habitantes, observaron a los encargados de la obra, que, según sus mediciones con equipo técnico, este descarga 500 litros de agua por minuto, por lo que su preocupación ahora es más porque consideran que pone en riesgo un manto acuífero ubicado en el cantón Chipilapa, que abastece a 10 comunidades aledañas.
«Somos una comunidad unida, no estamos de acuerdo en la construcción del pozo porque en el futuro va a afectar a varias familias que reciben agua del manto acuífero», indicó Laura Reyes, que forma parte de una Adesco de la zona.
El MARN informó que envió una copia al Juzgado Ambiental de Santa Ana para que en su facultad pueda valorar y ordene medidas cautelares como la suspensión total o parcial de la obra.
Se corroboró en la zona y las tareas de aforo por parte de la empresa constructora fueron suspendidas, por lo que el pozo lucía con una tapadera.
La Fiscalía General de la Republica llegó al lugar para recabar pruebas e iniciar la investigación.







