La Ley Bitcóin, además de impulsar la inclusión financiera, trajo consigo un abanico de oportunidades con la tecnología «blockchain», la misma que mueve las criptomonedas, para el sector productivo del país.
Café Token, una «start-up» salvadoreña que busca crear un flujo de financiamiento directo entre inversionistas y productores nacionales, nació como un ejemplo de la aplicación de dicha tecnología.
Esta compañía busca hacer uso de la tokenización de activos, que consiste en digitalizar un activo del mundo real por medio de la tecnología de una «blockchain» como Ethereum. Es decir, se crea una representación digital que se respalda con un elemento físico, como un automóvil, una casa o cualquier objeto.
Por ejemplo, si el activo fuera un apartamento y su dueño quisiera venderlo mediante la tecnología «blockchain», tendría que crear una especie de moneda o ticket digital que represente dicha construcción.
En este caso, según César Montesinos, economista especializado en «blockchain» y CEO de la compañía, los activos que se tokenizarán son las plantas de café.
La diferencia de dichos tokens con otros productos digitales en el mercado es que estos se considerarán como un valor futuro. Es decir, el precio del token estará valuado en la proyección de la producción que dará cada planta, que se prevé que sea de dos a tres libras.
Según Montesinos, la idea es que cada caficultor pueda tokenizar al menos una hectárea con 9,000 plantas y que los inversores puedan financiar una buena parte de esa producción comprando varios tokens. De esta manera, tanto el comprador como el productor tendrán más oportunidades.
«Los tokens valorados en la proyección de producción se colocarán en diferentes plataformas que los puedan comercializar, como Binance. Cuando la producción del café se dé, la mayoría del capital de esa producción será para el caficultor y el inversionista recibirá un retorno», indicó.
El empresario comentó que la idea surgió tras conversar con caficultores de todo el país, quienes mencionaron que tienen el deseo de seguir produciendo, pues cuentan con parcelas, pero no disponen de capital suficiente y a muchos el sistema bancario tradicional les negó créditos.
De acuerdo con Montesinos, cada aspecto de la inversión será explicado en el «WhitePaper» de la iniciativa, un documento que describe el proyecto y los beneficios para ambas partes, el cual está disponible en el sitio web https://cafe-token.com/.
Por otro lado, para asegurar la inversión del comprador del token, el caficultor que se someta al proceso debe cumplir requisitos basados en la calidad, mantenimiento y tratamiento que se le dé a la planta. El desarrollo del cultivo será verificado constantemente por agrónomos certificados de la compañía.
Actualmente, los creadores de la «start-up» se encuentran en el desarrollo del token. Se espera que para octubre puedan hacer el primer lanzamiento.







