El analista y candidato presidencial en Argentina, Santiago Cúneo, dijo recientemente en una entrevista televisiva que en El Salvador el «sistema político y judicial estaba tan corrompido» que las pandillas se consideraban «intocables» ante la justicia.
Agregó que cuando Nayib Bukele asumió la presidencia de la república rompió ese esquema e inició el combate de las estructuras delincuenciales, poniendo fin a la «impunidad» que tenían.
Nayib Bukele tomó posesión del cargo de presidente el 1.° de junio de 2019, después de derrotar en elecciones libres y democráticas al partido ARENA, que aspiraba volver al poder, y al FMLN, que intentaba ganar el tercer periodo presidencial.
Como muestra del combate a las maras bajo la administración Bukele, desde marzo del año pasado han sido capturados 68,579 delincuentes, según el consolidado que el Gabinete de Seguridad presentó el martes pasado en la Asamblea Legislativa, al solicitar la decimocuarta prórroga del régimen de excepción.
Desde ese mes está vigente dicha medida que tiene asidero legal en la Constitución de la República, que aparte de permitir la captura de esa gran cantidad de delincuentes ha facilitado el decomiso de 2,752 armas de fuego, 3,669 vehículos y 16,580 teléfonos celulares que estaban en poder de los grupos delincuenciales.
Los mareros también son combatidos por medio del Plan Control Territorial (PCT) que el Ejecutivo inició en junio de 2019, pero que la oposición política en la legislatura anterior no quiso financiar durante sus últimos dos años, y ahora reclama por los homicidios que ocurrieron en el periodo en que el plan no se pudo implementar por falta de fondos.
Además de otorgar las herramientas legales para combatir a los pandilleros y capturarlos, la Asamblea Legislativa -con mayoría de Nuevas Ideas- aprobó en 2021, a propuesta del Ejecutivo, un pliego de reformas de la Ley de la Carrera Judicial y la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, situación que permitió la depuración de jueces, magistrados y fiscales de más de 60 años de edad y con más de 30 años de servicio.
«Si [Nayib] Bukele tendría que haber esperado “que funcionaran las instituciones”, que este es un verso cotidiano de la clase política de Argentina, las maras seguirían matando gente en las calles de El Salvador. Las maras sabían que la tela de araña institucional era tan compleja que nunca los iban a tocar, nunca los iban a agarrar», valoró el candidato presidencial argentino.







