Todos los preparativos de la República Popular China para obtener muestras de la cara oculta de la Luna a través de la sonda lunar Chang’e-6 avanzan según lo planeado por la Administración Nacional del Espacio (CNSA), informó esta agencia en un comunicado de prensa.
La misma entidad anunció que el cohete portador Gran Marcha-5 Y8 para la sonda lunar Chang’e-6 ha llegado al Centro de Lanzamiento de Naves Espaciales de Wenchang, provincia meridional de Hainan. El Gran Marcha-5 Y8 será ensamblado y puesto a prueba en el sitio destinado al lanzamiento, que está previsto para el primer semestre de este mismo año. Se plantea que la sonda haga su aterrizaje en la cuenca Aitken del Polo Sur en la Luna. Su misión central será recolectar muestras de polvo y rocas de la cara oculta de la Luna, un hito para toda la humanidad. La mayoría de este hemisferio del satélite no es visible desde la Tierra.
China ya ha hecho notables avances en el estudio de la Luna. El año pasado, el vehículo de exploración Yutu-2, de la misión Chang’e-4, reveló estructuras ocultas a 300 metros bajo la cara oculta de este astro. Esta zona no había sido vista nunca antes.
En el complejo de lanzamiento costero ya se trabaja en la preparación de la misión del Chang’e 6, cuya nave estará compuesta por un orbitador, módulo de aterrizaje, ascendedor y módulo de reentrada.
Como parte de toda esta lógica, el satélite de retransmisión Queqiao-2 y el conjunto del vehículo de lanzamiento Gran Marcha-8 fueron trasladados anteriormente al lugar del lanzamiento. Después de realizar las pruebas en conjunto se hará el llenado del propulsor.
La finalidad del satélite de retransmisión Queqiao-2 es facilitar la comunicación desde la Tierra con el Chang’e 6, próximamente en órbita lunar.
Ya en 2018 China había alunizado en la cara oculta de la Luna con el Chang’e 4, también en la cuenca Aitken del Polo Sur. Esta misión exploró cerca del lugar de aterrizaje.
La agencia espacial china había informado que dentro del módulo Chang’e-6 viajarán instrumentos científicos de Francia, Italia y la Agencia Espacial Europea/Suecia. Dentro del , el orbitador viajará una carga útil de Pakistán.
El Queqiao-2 también ayudará a propiciar la retransmisión para las misiones Chang’e-7 y Chang’e-8.
El cohete portador Gran Marcha-8 tiene propulsión eco amigable y es parte de la nueva generación de cohetes de elevación media de China, dijo la CNSA. Este también tiene toda la capacidad necesaria para levantar cohetes espaciales con un peso de entre 3 y 5 toneladas hacia una órbita heliosincrónica.

China ya cuenta con una estación espacial propia, que es parte de un ambicioso plan para conquistar el espacio. La estación llamada Tiangong (palacio celestial) ha estado en órbita desde 2021, con la llegada de su primer módulo.
La nación también ha mencionado que está abierta a la cooperación internacional en el espacio, todo con el fin del avance científico de toda la raza humana.
Hasta ahora, la CNSA ha firmado más de 170 acuerdos de cooperación o memorandos de entendimiento con más de 50 países, agencias espaciales y organizaciones internacionales en nombre del gobierno chino, según los datos de la agencia.








