Al menos cinco bancos de renombre y peso internacional, entre ellos JP Morgan, Morgan Stanley, Wells Fargo, PNC Bank, Edmond de Rothschild y el BNP Paribas, informaron en las últimas semanas que han depositado varios millones de dólares en los fondos indexados (ETF) de bitcóin.
Estas instituciones forman parte de los más de 500 titulares de ETF de bitcóin que notificaron a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de Estados Unidos sus inversiones en estos productos.
Por ejemplo, JP Morgan Chase, el banco más grande de Estados Unidos por activos, indicó que tenía aproximadamente $760,000 en acciones del ProShares Bitcoin Strategy ETF (BITO), el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock, el Wise Origin Bitcoin Fund de Fidelity (FBTC), el Grayscale Bitcoin Trust (GBTC) y el Bitwise Bitcoin ETF. A la vez, el gigante financiero reportó 25,021 acciones valoradas en $47,000 en Bitcoin Depot, un proveedor de cajeros automáticos de criptomonedas.
Por su parte, Wells Fargo, el tercer banco del país norteamericano, cuenta con $143,111 en acciones adquiridas en ProShares, GBTC y Bitcoin Depot.
Según medios especializados como Criptonoticias, esto se trata de una tendencia que siguen gigantes bancarios, que aprovechan el auge de estos productos, así como el mercado alcista, para sacar provecho del activo digital más grande del mercado.
Esta noticia promueve mayor credibilidad y confianza en el mercado de la moneda digital para los inversionistas tradicionales. Con ello, se prevé un efecto dominó, pues es muy probable que al conocerse la decisión de los gigantes bancarios, otras instituciones sigan el paso.
Importante mencionar que otros mercados como el de Hong Kong ya comenzaron a desarrollar instrumentos de bitcóin similares a los estadounidenses, lo que demuestra un creciente interés en la moneda digital.
¿Cómo funcionan los ETF de bitcóin?
Los ETF al contado son un fondo que reúne valores asociados al universo del bitcóin, y cuyo rendimiento está por lo tanto vinculado a la evolución de esta criptomoneda. Esto permite a los inversores tradicionales como JP Morgan tratar de beneficiarse de la criptodivisa sin comprarla directamente.
En la práctica, los interesados llevan su capital en moneda fiduciaria a las empresas dueñas de los fondos, estas compran el bitcóin y otorgan una serie de acciones a los inversionistas que equivalen a la tenencia del criptoactivo. El fondo seguirá el rumbo de bitcóin, pero las personas o compañías no habrán invertido directamente en el activo digital.







