La reciente reunión entre el presidente Nayib Bukele y el magnate tecnológico Elon Musk muestra no solo que el gobernante es reconocido por su éxito al convertir a El Salvador en el país más seguro del hemisferio occidental, sino también porque el país en sí es atractivo para la inversión internacional.
Ya hemos visto recientemente la llegada de nuevas empresas, que van desde el área de servicios, pasando por el consumo y las inversiones inmobiliarias, pero también es importante destacar el auge que tiene en el país la innovación tecnológica.
Una de las empresas de Musk, Starlink, escogió a El Salvador para lanzar en Centroamérica su servicio de internet satelital de banda ancha, el cual se ha convertido en una poderosa opción tanto para el acceso en la ciudad como en el campo y zonas agrestes. Google instaló en el país su sede regional y, con ello, impulsa una serie de proyectos para digitalizar no solo la administración del Gobierno, sino también para favorecer a empresas.
En el medio tenemos todos los esfuerzos que el Gobierno del presidente Bukele ha hecho para fortalecer el ecosistema tecnológico empresarial del país, incluyendo leyes que fomentan el uso de activos digitales y facilitan la inversión.
«El Salvador está viviendo su mejor momento a escala internacional. Su reputación internacional es fantástica. Venimos de una reputación sumamente negativa a una de un país de innovación», opinó José Roberto Rodríguez, cofundador de Impact Hub, una organización que promueve el fortalecimiento y el desarrollo de las «startups» tecnológicas.
En Centroamérica, las empresas emergentes tecnológicas salvadoreñas son las que están destacando, creciendo y expandiéndose por la región, e incluso son apetecidas por empresas transnacionales, que han llegado a pagar hasta $150 millones, como sucedió con una empresa de entregas, lo que es una muestra de la fortaleza de esta área.
El Salvador tiene también a Asafintech, que agremia a 70 empresas tecnológicas que brindan servicios financieros, un segmento que también está en auge gracias al excelente clima de negocios y a la oportunidad de impulsar a estas nuevas compañías.
En general, El Salvador tiene la infraestructura, los «data centers», empresas de talla mundial como Google y los incentivos y leyes que facilitan y promueven estas inversiones.
Por eso el país puede aspirar a convertirse en un «hub» de «startups» tecnológicas globales, algunas de las cuales ya se están fijando en el país e incluso se están mudando.





