De producir materiales audiovisuales para medios de televisión locales y productoras, el santaneco Jairo Ismael Martínez Osorio, de 31 años, licenciado en Relaciones Públicas y Comunicaciones, pasó a producir la tierra y ahora es agricultor y distribuidor de hortalizas para una cadena de supermercados a escala nacional y mercados locales en la zona occidental.
Hace cuatro años, y sin tener conocimientos sobre agricultura, Martínez Osorio, empleado de una institución pública en ese momento, dio un giro por completo a su vida laboral y apostó por iniciar el cultivo de chile dulce en una propiedad que su padre le alquiló en el cantón Potrerillos del Matazano, en Santa Ana Centro.
Con los sueldos que todavía percibía de su trabajo formal, y con ahorros que había logrado tras ejercer su profesión en diferentes medios de comunicación y productoras audiovisuales; este santaneco compró los equipos e insumos para su emprendimiento agrícola, incluyendo la estructura tipo casa malla donde sembró su primera cosecha de chile dulce.

El cambio de rubro también fue originado por el consejo y acompañamiento de un amigo de su padre, un agricultor al que con su trabajo como camarógrafo documentó en su momento.
«Así fue como yo fui empezando a conocer los tipos de cultivos, él fue el que me dijo: sembremos chile dulce, ahí fue que empecé a cultivar chile dulce hace cuatro años, luego de eso fue que empecé a empaparme más de la agricultura, de variedades, de plagas, fui conociendo más de la agricultura, yo estaba nulo en eso en ese momento, pero me gustaba», dice el agricultor.
Pasando algunas decepciones que lo hicieron pensar en tirar la toalla, como la destrucción parcial de la estructura donde sembró su primera cosecha, afectada por los ventarrones de una fuerte tormenta, el productor fue aprendiendo en el camino hasta consolidarse en el rubro agrícola.

Cuatro años después, Martínez ha pasado de tener una casa malla en media manzana, a contar con seis estructuras en más de dos manzanas de terreno que también ha logrado comprarle a su padre.
La demanda de sus cultivos ha hecho que el profesional santaneco ahora alquile otros terrenos en la zona, donde ha ampliado y diversificado su producción, que distribuye a través de su empresa Distribuidora El Jale.
La expansión no solo ha sido en cultivos y terreno, sino también en personal y de haber iniciado con dos empleados, ahora en el negocio agrícola de Martínez trabajan 10 permanentemente y en temporadas altas brinda oportunidad laboral hasta 20 personas.
Dentro de las proyecciones del agricultor está el adquirir más propiedades donde instalar, antes de finalizar el año.







