La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, sigla en inglés) retomó actividades el lunes en el condado de Rutherford, en Carolina del Norte, Estados Unidos, tras suspender operaciones el fin de semana debido a las amenazas de un hombre armado contra su personal en esta zona.
El equipo de FEMA se desplegó desde finales de septiembre en los sectores devastados por el huracán Helene, pero durante el fin de semana su trabajo estuvo obstaculizado por un hombre que comentó que dañaría a los integrantes de la agencia.
El temor de FEMA aumentó cuando llegó una alerta de que la Guardia Nacional se había encontrado con una milicia armada que estaba «cazando a FEMA», indicó CBS News, pero la información luego fue rectificada por la Oficina del Sheriff del Condado de Rutherford, que aseguró que se trataba de un tirador y no de un grupo de personas.
«El informe inicial indicaba que había un camión lleno de milicianos involucrados», detalló la oficina del sheriff. «Sin embargo, después de una investigación más profunda, se determinó que Parsons actuó solo y que no había camiones llenos de milicianos en camino a Lake Lure», agregó, de acuerdo al medio estadounidense.
Las autoridades identificaron a William Jacob Parsons, de 44 años, como el principal agresor y fue arrestado por un delito menor. Parsons estaba armado con una pistola y un rifle de asalto, pero tras pagar una fianza de $10,000 fue puesto en libertad.
«Quería asegurarme de proteger a nuestro personal en el terreno mientras trabajamos diligentemente con las fuerzas del orden locales para comprender la situación», dijo la administradora de FEMA, Deanne Criswell, a CNN.
«La amenaza fue más limitada de lo que se informó inicialmente y fue mitigada por las fuerzas del orden. Los equipos de asistencia a sobrevivientes de desastres reanudarán las operaciones normales en el campo y los inspectores de vivienda reanudarán la programación para garantizar la asistencia que necesitan», reaccionó FEMA el lunes.







