El Gobierno del presidente Nayib Bukele protege la economía de los salvadoreños y, al mismo tiempo, garantiza un suministro estable de energía eléctrica. El 93 % de los usuarios de la red nacional de energía eléctrica continuará pagando el mismo precio que se aplicó desde enero de este año.
El anuncio lo hizo la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), al culminar que se mantiene el precio durante el trimestre que va del 15 de octubre al 14 de enero. La siguiente revisión toca el 15 de enero, de acuerdo con el artículo 90 del reglamento de la Ley General de Electricidad, que establece que la tarifa de energía eléctrica se debe ajustar cada tres meses: enero, abril, julio y octubre.
Los usuarios que tuvieron un consumo promedio mensual por debajo de los 300 kilovatios hora (KW/h) «seguirán pagando la tarifa reducida aplicada desde enero de 2024». El 7 % de los usuarios que durante ese período consumieron arriba de los 300 KW/h —es decir, industria, comercio y los grandes y medianos consumidores de energía— tampoco pagarán más, pues sus tarifas también siguen igual.
De esta forma, esta medida del Gobierno del presidente Bukele busca cuidar el bolsillo de los salvadoreños en un contexto sumamente complicado a escala global, donde el precio de la energía va en aumento para todos los países del mundo.
Estabilizar el costo de este recurso no solo beneficia a los hogares, sino también al comercio y la industria: más de 1.9 millones de usuarios de la red nacional de energía. Además, el Gobierno mantiene el subsidio de energía eléctrica a las familias que consumen hasta los 105 kWh al mes, lo que protege a los emprendedores, pequeños negocios y comercio.
Para garantizar esta estabilidad de precios, el Gobierno del presidente Bukele trabaja para incrementar la producción de energía no solo de las fuentes actuales —como lo demuestran las inversiones en infraestructura hidroeléctrica y geotérmica—, sino también explorando nuevas, como lo demostró la recién concluida misión de la Dirección General de Educación Superior a la Universidad de Harbin, en China, para la formación de profesionales para el futuro desarrollo de energía nuclear.
El Salvador necesita afianzar un suministro abundante y barato de energía para los hogares y para el desarrollo de las capacidades productivas e industriales de las empresas. Y el Gobierno del presidente Bukele avanza en ese rumbo.





