La postal del astro argentino Lionel Messi y la leyenda del fútbol salvadoreño Jorge «Mágico» González abrazados sobre el césped del estadio Cuscatlán no solo dio la vuelta al mundo, sino que se marcó y registró en el calendario de 2024 como un hecho histórico para El Salvador de la nueva era.
En el plano futbolístico, la llegada de la Pulga Messi al país fue el acontecimiento más grande en los registros de 2024.
El 10 argentino, con su visita, se sumó a otras grandes leyendas como el brasileño Ronaldinho Gaucho y los ya fallecidos Diego Armando Maradona y el rey Pelé, que también estuvieron en tierras cuscatlecas en el pasado.

Messi no llegó enfundado en la camiseta albiceleste ni tampoco en la del Barcelona. Visitó el país con la rosada del Inter Miami, que, con su constelación de estrellas, como Luis Suárez, Jordi Alba y Sergio Busquets, aterrizó en El Salvador para jugar un partido amistoso contra la Selecta.
El encuentro celebrado la noche del 19 de enero acabó en un 0-0, pero, más allá del resultado, la emoción y el alboroto lo generó Messi, que regaló un par de pinceladas del fútbol que todavía queda en sus botines y que alcanzaron para seguir cautivando a sus hinchas más fieles en el país.
El espacio de Messi en El Salvador fue breve, pero también alcanzó para que el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, estrechara la mano del multipremiado Balón de Oro y las estrellas del Inter Miami en la MLS.







