El procurador general de la República, René Escobar, unió ayer en matrimonio a ocho parejas que residen en San Miguel, Santa Ana y San Salvador. El evento se llevó a cabo en las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) en la capital.
De acuerdo con el funcionario, el objetivo es consolidar legalmente el vínculo de amor en beneficio de las familias salvadoreñas, por lo que la institución desarrolla bodas colectivas todos los viernes. Los beneficiados solo deben de reunir los requisitos que la ley establece.
«Pretendemos fomentar el fortalecimiento de las familias atendiendo a las competencias que rige la Constitución de velar por las familias, la niñez y la adolescencia. Esta es una manera de aportar a ese fortalecimiento a través de legalizar cada uno de estos matrimonios, pues eso también representa la garantía de los derechos y obligar a cumplir con la responsabilidad que el matrimonio requiere», informó Escobar.
Detalló que el año pasado casaron a más de 200 parejas en las diversas procuradurías auxiliares a escala nacional. Algunos de los requisitos son presentar las partidas de nacimiento originales y recientes de los contrayentes; estas deben ser expedidas dentro de los dos meses anteriores a la petición.
También deben de llevar fotocopias del Documento Único de Identidad (DUI) de los dos testigos, pues ambos tienen que ser mayores de edad.
«Tiene que ser soltero, y si han estado casados previamente, deben de estar divorciados y que todo eso esté en el registro. Los testigos son muy importantes durante el acto. Nosotros buscamos que este evento sea muy especial, pues sabemos que es fundamental para la vida de las personas que toman esta decisión tan difícil», añadió.
La PGR invita a las personas interesadas en contraer matrimonio que se acerquen a la institución y hagan uso de este servicio.
«Me siento muy emocionada. Me enteré porque vine a hacer un trámite [a la PGR] y ahí me di cuenta. Nosotros ya habíamos planeado que nos íbamos a casar, pues tenemos 14 años de estar juntos, y le dije a él que era la oportunidad para casarnos», expresó María Elizabeth de Gaitán, quien vive en San Jacinto, San Salvador.
Mientras que Jorge Alberto Ramírez y su esposa viajaron desde el cantón El Zamorano, en San Miguel, para ser uno de los beneficiados con la boda. Ellos expresaron que llegaron a la PGR de la ciudad migueleña, donde les ofrecieron transporte para casarse en la capital. «Nos llamaron para decirnos que la boda más próxima era acá y que ellos nos traían y dijimos que sí. Estamos muy felices porque por fin nos logramos casar», dijo Ramírez.







