Con los raspones a flor de piel tras su caída en el primer juego, la selección femenina buscará revancha en el segundo partido amistoso ante Ecuador en tierras sudamericanas. El primer duelo, disputado el pasado miércoles, dejó trastocado al combinado nacional con una derrota 4-1.
Este segundo partido será balsámico para las nacionales, ya que buscarán lavar la pobre imagen que dejaron entre semana, y a la vez acoplar de mejor manera la idea de juego que Eric Acuña está buscando implementar.
En palabras de Acuña, el primer duelo fue «accidentado», con decisiones arbitrales dudosas, y a eso añadió que la altura de 2,850 metros sobre el nivel del mar en que se encuentra Quito terminó afectando la respiración de las futbolistas.
«Necesitamos levantar cabeza. El próximo partido será diferente, tendremos más días de estar en la altura. Sabemos que no siempre vamos a ganar», mencionó el timonel.
Las valoraciones que hace el estratega es que estos partidos amistosos le permiten buscar variantes en el recurso humano, y adecuarlas a la idea de juego. Agregó que jugar en condiciones más adversas como en la altura sudamericana le permite a las futbolistas tener otras experiencias de juego.
«Esperamos ganar el segundo partido para irnos con un gane y una derrota. Eso es lo que le pedimos a las chicas», añadió.
Los amistosos son los primeros que el combinado femenino disputa este 2025, y según expresó el presidente de la comisión regularización de la Fesfut, Rolando González, se están trabajando en más encuentros para todas las selecciones nacionales. En 2024, la selección femenina no aprovechó las últimas ventanas para partidos amistosos.







