La praxis en el ejercicio del poder consiste en aprender a descifrar los signos ocultos, el lenguaje que se emplea para poder negociar posiciones dominantes, actuando con más audacia de lo que aconseja la prudencia.
Las contingencias políticas surgen en forma espontánea, sin avisar, no importa lo relevante del caso político a tratar y considerar, pero sí es significativo cómo se afronta la situación, la aplicación de las claves del poder es lo sustantivo, la táctica, la acción política y la estrategia, la dirección y el objetivo estratégico en el caso, puesto que el poder tiene diferentes expresiones, y así vemos que el poder trata siempre de ocultar determinados asuntos, es de su esencia.
De tal manera que los secretos del Estado son ocultos, el ciudadano común no los percibe; así las cosas, algunos políticos consideran que los secretos del poder forman parte del misterio del mismo, y que quedan sin resolver; sin embargo, hay otros políticos con otro pensamiento, que con el tiempo se desvelan y salen a la palestra.
De todas maneras, esta praxis del poder representa una escuela política que estudia, examina e interpreta a la política misma, y se dice que está sobre todas las cosas, porque el poder es omnipresente, es decir, está siempre presente en todo lugar y en todo momento, en la vida cotidiana, en la plutocracia, autocracia, y además como cosa importante, que lo confuso y manipulante del poder se aprende en el ejercicio del mismo, pero aclarando que las
tácticas políticas tienen una naturaleza diferente a lo que son las claves del poder.
Y hay algo más importante todavía,
que el poder mismo es una estrategia donde siempre hay algo nuevo, y la habilidad
del conductor político del Estado es que las
decisiones que emanen para la dirección del
Estado sean difíciles de descifrar por su ambivalencia y el manejo de la ambigüedad, sin
perder el horizonte de que la debilidad de los
opositores es la fortaleza del Gobierno.
1. El Gobierno funge como escuela política. 2. Puede hablar de futuro y de presente. 3. Crea los nuevos escenarios políticos. 4. Tiene la habilidad de articular posiciones claves en las situaciones de coyuntura. 5. Establece cláusulas de la gobernabilidad, en las que queda claramente establecido que: a) El presidente Nayib Bukele Ortez es el máximo representante político del Estado y legítimo definidor de los asuntos de este. b) No hay legítimo contradictor para disputar la presidencia de la república por largo tiempo. c) Que la presidencia de la república es el centro de gravedad del sistema político, y que sin lugar a dudas evidencia los cimientos de la transformación política que está en movimiento en El Salvador.
En el ejercicio del poder las piezas que forman las estructuras van tomando su posición, generalmente de forma sorpresiva, puesto que se desarrollan en una tensión constante, que genera profundas reflexiones, puesto que los asuntos son cruciales, impregnados por los efectos del mismo poder; por eso es que son ambivalentes y se deslizan en atajos y obstáculos que agitan el ambiente, y que suben de temperatura la cabeza política de cada sujeto interviniente.
Los factores políticos impulsan y determinan las decisiones, y las ramificaciones del poder tienen bemoles estratégicos que nunca se sabe cómo realmente funcionan, puesto que los tejes y manejes no permiten la penetración de las estructuras en los diferentes niveles del poder.
En este estado de cosas es que se necesita la presencia del maestro del doblez, el cual se hace indispensable para aplicar las claves del poder, en el afán de controlar el poder que genera significaciones, sentidos y realidades afines que se mezclan y entrecruzan con el objetivo de definir las relaciones de poder, sabiendo manipular cómo se centran los enfrentamientos de voluntades.
Los temas cardinales del poder deben manejarse con espíritu estratégico de transformación del Estado, puesto que contienen asuntos con sustancia política; en consecuencia, son expresiones del poder mismo que siempre debe ser firme y decidido en la toma de decisiones, y estar listo en las acciones a tomar. El maestro del doblez satisface el estándar político y literario.





