Febrero pasado cerró con una tasa inflacionaria del 0.06 %, es decir, 0.26 puntos porcentuales menos que la tasa del primer mes del año, cuando fue de 0.31 %, según las estadísticas del Banco Central de Reservas (BCR).
Al respecto, el presidente de la Defensoría del Consumidor (DC), Ricardo Salazar, destacó que «el índice de inflación en el último año está rondando el 0 %, eso quiere decir que hay una estabilidad general de los diferentes componentes del índice de precios cuando en otros países de la región podemos observar un comportamiento totalmente diferente».
En este sentido, Salazar señaló que esta baja tasa inflacionaria se ve reflejada en la estabilidad de los precios de productos como los alimentos.
«En general estamos con una estabilidad en los precios, no solamente de las frutas y verduras, también de granos básicos, lácteos y carnes en general», mencionó.
El titular apuntó que la reducción es más perceptible en productos como el tomate, la cebolla, el chile verde, los huevos y los lácteos, los cuales muestran rebajas de hasta un 40 %, al comparar su costo actual con el que presentaban en 2024.
«Si comparamos en algunos productos los precios que tenían hace un año con los actuales, vemos disminuciones importantes entre un 30 % y 40 % en productos como tomate, cebolla, chile verde, huevos y lácteos», reiteró.
Agregó que esta estabilidad es atribuida a medidas puntuales emprendidas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, como la exoneración de aranceles a más de 100 productos de la canasta básica e insumos agrícolas.
También destacó la implementación de los agromercados que a la fecha suman 55 distribuidos en todo el país, la Central de Abasto de Soyapango y la labor de verificación que realiza de forma constante la Defensoría del Consumidor.
«Los agromercados son una opción accesible, segura, en donde hoy en día siempre contamos con abastecimiento de productos. Estamos en un mercado que les da certeza a todos», afirmó.
También destacó el impacto positivo de la Central de Abastos en el mercado mayorista, lo que a su vez ha propiciado un beneficio no solamente al consumidor final, sino además al mercado de insumos, es decir, la que realizan negocios como comedores, restaurantes y pequeños proveedores.
Salazar también refirió que ambas plazas de venta rompieron las prácticas irregulares que realizaban grupos que acaparaban productos y especulaban con los precios para incrementarlos.
Por otra parte, también destacó los esfuerzos que realiza el Ejecutivo a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) para impulsar la producción de alimentos.







