Una canción que al escucharla se piensa inmediatamente en El Salvador y en la Orquesta Internacional Hermanos Flores es «La bala». Una melodía que se ha convertido en un himno indispensable en cualquier celebración, desde las fiestas patronales hasta las reuniones familiares, pasando por las discotecas.
Esta pieza musical, que ha trascendido generaciones, sigue demostrando su vigencia y su arraigo en la cultura salvadoreña. No importa la edad o el género, al sonar los primeros acordes es casi imposible resistirse a seguir su particular coreografía, marcada por el movimiento de las manos en la cintura o el trencito que se hace en los momentos que la canción lo solicita.
¿Cómo es que surge «La bala»?
Ellos viajaban mucho a Nicaragua y dicen que allá, en el Country Club donde los contrataban, oyeron un grupo de Honduras, los Hermanos Cortez, con una canción que hablaba de la bala, les quedó en la retina el sonsonete y el ritmo.
A raíz de la guerra que nosotros vivimos, la orquesta tuvo que partir. Algunos se quedaron en Estados Unidos después que finalizó una de las tantas giras, otros se vinieron hacia El Salvador, en cuenta las hembras. Dice Arnoldo que un día le escribe el papá y le dice: «Bueno, me dijiste que ibas unos meses a ver cómo estaban tus hermanos y ya te me estás quedando, te regresás o te olvidás que tenés papá”, y como uno les debe obediencia a los padres, se regresa. Buscando qué traerles a todos entra a un almacén, encuentra un canasto con muchas cosas, incluso había discos de 45, y vio uno que decía «La bala» y se acordó. “Voy a llevar esto para escucharlo, a ver si es otra o es la misma”, dijo.
Así es como se lo trajo, le hicieron los arreglos y se grabó en los setenta. Quien tuvo mucho que ver fue Willy Maldonado porque él era productor de Dicesa, a él también le llamó la atención la canción y dijo: “¿Por qué no le ponemos más agregados?”, así fue como se alargó «La bala» hasta casi 12 minutos y ese fue el «boom». Con esa canción es que entraron con la estrella, porque los hizo famosos a nivel nacional.
¿Y también internacional?
Trascendieron fronteras porque recuerdo haberlo leído y ahí está en la biografía que «La bala», allá en México, se mantuvo 10 semanas consecutivas como número uno. Y hablar de esos mercados, de la meca del cine y de la música, es bastante. Esto los acercó a otro conocido, Aniceto Molina, quien los llevó por primera vez a una gira a Estados Unidos.



¿«La bala» les dio un disco de oro?
Les dio todo. El disco de oro fue por las ventas récord que no solo eran pedido a nivel nacional, sino para mercados de afuera.
Aunque hay otras canciones que también son muy reconocidas y sentidas.
Cuando Tito se retira en 1986, queda Andrés de director. Solo dio un disco, que lo llamamos de catálogo, que es cuando un disco es bien recibido. Ahí está «Enfermera», «Linda muchachita», «De la cabecita a los pies», «El ausente» […] ¡solo batazos! De nueve canciones que contiene el disco, ocho fueron éxitos en su totalidad.





¿Cuántos discos tiene la agrupación?
La agrupación tiene contabilizados cronológicamente, desde 1970 con «La bala» hasta 2019, 51 discos. Y hay 19 que llamamos especiales. Estamos hablando de un total de 70 discos.
¿Quiénes componían o siguen componiendo las canciones?
Ahora es Arnoldo, y algún músico de la orquesta siempre aporta o también otras personas. Antes fueron músicos de otras agrupaciones, gente que componía y también los famosos cover, porque eso no lo vamos a evitar. El tema de «La bala», aunque la idea central es de otra persona, «La bala» que la gente conoce es de Los Hermanos Flores.
Esta canción también se presentó en un carnaval en Miami, ¿verdad?
Fuimos invitados al tradicional carnaval de la Calle Ocho, en Miami, que es de cubanos, merengueros y salseros. Ahí, la orquesta tuvo la oportunidad de abrirse mercado.
El eslogan «El poder musical de Centroamérica, ¿cómo surge?
Roberto Rivera, que después fue el representante de Banda Blanca, de Honduras, era el contratista y dice que no encontraba otro grupo que le llevara tanta gente y que le llenara como Los Flores, él les puso así. Después se cambió por «Embajadora musical», que ese es un acuerdo legislativo, y desde 2003 surgió «El gigante de la música latina», que eso se dio en Las Vegas, en el Mandalay Bay, el 16 de octubre del 2003. Eso fue durante el certamen de la quinta edición del Premio de la Gente.
¿Ese fue el título con el cual fueron premiados?
Sí. Cuando Tony Fernández me dijo que le iban a dar a la orquesta el título Gigantes de la Música Latina, una estatuilla de oro que parece un Óscar, me dijo que lo iban a instituir y lo iban a dejar para otorgarlo a diferentes artistas o agrupaciones, pero no, ahí quedó cerrado. Única y expresamente solo fue para Los Flores.
O sea que, ¿la única vez que entregaron ese galardón fue para la orquesta?
Para nadie más. Para nosotros, fue un honor recibirlo, porque ese es un evento que tiene mucha categoría, mucho arraigo en Estados Unidos, dentro del ámbito artístico musical. Ahí estaba la flor y nata de la música como Thalía, Luis Enrique, Víctor Manuel, Pepe Aguilar, Juan Gabriel, Carlos Ponce, entre otros.
Los organizadores de los premios nos agradecieron porque se había caído un poco la motivación interna, pero cuando subieron ellos, unos perfectos desconocidos dentro todo ese ámbito, «La bala» puso a bailar a todos, y ni los camarógrafos hallaban qué hacer porque se rompió todo lo planeado.
Significa que no solo fueron a traer el reconocimiento, sino que también hubo participación.
Sí, pidieron que la orquesta también actuara.







