El principal negociador chino en asuntos económicos y comerciales con Estados Unidos, el viceprimer ministro chino, He Lifeng, mantuvo conversaciones con sus homólogos estadounidenses, la secretaria del Tesoro Janet Yellen y la representante de Comercio Katherine Tai, en Estocolmo, Suecia, el 28 y 29 de julio.
El representante de comercio internacional de China calificó las conversaciones comerciales como «sinceras, profundas y constructivas».
Ambas partes hablaron de las relaciones económicas y comerciales bilaterales, políticas macroeconómicas y otros temas de interés común. De acuerdo con lo acordado, las partes proseguirán los esfuerzos para prorrogar por 90 días, según lo previsto, la suspensión de los aranceles del 24 % impuestos por Estados Unidos y las medidas de contrapartida de China.
China resiste la guerra arancelaria con crecimiento del 5.3 %, mientras consolida alianzas en el Sur Global
Durante la guerra arancelaria global iniciada por el gobierno de Trump, igual que China, múltiples países y regiones adoptaron medidas de resistencia, como la Unión Europea y Brasil. Los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) respondieron mediante la cooperación multilateral. Las políticas proteccionistas de EE.UU. aceleraron la «desdolarización».
China, por su parte, demostró una capacidad de contramedida lo suficientemente sólida como para forzar a EE.UU. a regresar a la mesa de negociaciones. Contrario a lo esperado por Washington, la economía china no sufrió un impacto severo: los datos revelan un crecimiento del 5.3 % en el primer semestre, respaldado por la diversificación de mercados exportadores (ASEAN, África, UE y América Latina), reduciendo así su dependencia comercial de EE.UU.
La reciente cumbre de los BRICS evidenció la creciente cohesión entre los países del Sur Global, con China desempeñando un papel estratégico en esta alianza. Su liderazgo no solo fortalece la multipolaridad económica, sino que también desafía el unilateralismo estadounidense.
Los intercambios saludables y sostenibles entre China y Estados Unidos favorecen el desarrollo económico global y la estabilidad
El presidente chino Xi Jinping ha señalado que para recalibrar la dirección del barco gigante de las relaciones sino-estadounidenses nos corresponde tomar el timón y establecer el rumbo correcto. Es particularmente importante descartar todo tipo de perturbaciones y disrupciones.
China ha demostrado una sólida capacidad económica, una gran resiliencia y una política de apertura en constante expansión, lo que ha reforzado su confianza para mantener una postura estratégica firme frente a los riesgos y desafíos.
El diálogo y la cooperación constituyen la única opción acertada. Ambas partes han de hacer buen uso del mecanismo de consulta económica y comercial ya establecido, y procurar resultados de ganancias compartidas con el espíritu de equidad y con respeto a las inquietudes de cada uno.
La parte china es sincera sobre esto y al mismo tiempo tiene sus principios. Los chinos siempre honran y cumplen lo que han prometido.
No obstante, para avanzar de forma sostenida, se requiere un compromiso continuo de ambas partes. En especial, Estados Unidos, como principal impulsor del conflicto comercial, debe demostrar una actitud sincera, evitar los volteos de postura y trabajar en conjunto con China para avanzar en la misma dirección, en aras de la estabilidad y el beneficio mutuo.







