El presidente del partido ARENA, Carlos García, dijo ayer durante la asamblea de este instituto político que se enfrentarán al gobierno del presidente Nayib Bukele, dejando expresamente que continuarán oponiéndose a los cambios que han beneficiado a la población.
García fue enfático en decir que «¡no se lo pondremos fácil al gobierno!», en alusión a las acciones que pretenden ejecutar en su intento de bloquear el trabajo del ejecutivo.
«No permitiremos que la prepotencia sustituya el respeto, ni que la imposición ahogue la democracia. Nos enfrentamos a un gobierno que ha concentrado el poder, debilitando instituciones y pisoteando libertades. Pero ARENA está de pie, firme, renovado y más fuerte que nunca», aseguró el presidente de este instituto político.
Agregó que «ARENA es un partido de valientes y El Salvador es valiente. ARENA está de pie, firme y renovada. Vamos a dar la batalla desde las ideas, desde la calle y desde donde late el corazón de la patria».
De igual manera, aseguró que el partido que preside se ha renovado, y que pertenece a la «gente», esto como parte de su intento por recuperar la credibilidad de la población.
Por su parte, el secretario general del FMLN Manuel Flores, expresó a través de un video difundido en redes sociales que se declara en campaña, e instó a la militancia de su partido unirse en contra del ejecutivo.
«¿Piensan que vamos a agachar la cabeza? Desde ya llamo al frente a la organización en todo el territorio. Desde hoy me declaro en campaña, en campaña popular, en campaña por la dignidad; me declaro en campaña por la recuperación de la democracia», manifestó Flores.
Tanto ARENA, como el FMLN fueron relegados por la población en las elecciones anteriores, en las que ARENA únicamente obtuvo dos diputados en la Asamblea Legislativa, y el partido de izquierda no obtuvo ningún representante en este órgano de Estado.
Ambos partidos gobernaron el país durante 30 años, periodo en los que la población se mantuvo asediada por estructuras criminales y la violencia social y en los que no hubo cambios sustanciales en beneficio de las mayorías.







