Los sociólogos Mauricio Rodríguez y René Martínez coincidieron en que foros internacionales, como la Organización de Naciones Unidas (ONU), ya perdieron su relevancia porque no son capaces de impedir ni frenar conflictos o dar respuesta a las crisis humanitarias en el mundo.
«El presidente Nayib Bukele en su primera participación [en Naciones Unidas en 2019] sí dejó entrever o hizo ver que era un ente que había que repensarlo y aplicarle procesos de reingeniería para volverlo un organismo que cumpla la función para la cual fue fundada», expresó Rodríguez.
Señaló que este tipo de espacios, con el paso del tiempo, «ha servido para promover o difundir agendas, como la Agenda 2030; por lo tanto, no está cumpliendo sus objetivos».
La semana pasada se desarrolló en la sede de la ONU, en New York, Estados Unidos, el 80.º período de sesiones de líderes del mundo, a la que por primera vez en seis años no asistió el presidente Bukele.
«El presidente no participó en la última Asamblea General de la ONU no porque no lo hayan invitado, sino, simple y sencillamente, el presidente les está mandando un mensaje de lo que ya dijo; que era una reunión que nadie escucha, es una asamblea que nadie ve y es una asamblea de la que nadie está pendiente», reafirmó Rodríguez.
El fin de semana pasado el presidente Bukele calificó de «inútil» este tipo de foros internacionales.
La ONU dejó de ser el espacio idóneo para debatir o al menos exponer los temas relevantes de cada país, y mucho menos para resolverlos en favor de los países de menor desarrollo, pues nunca ha sido un espacio definitorio de los mismos, y se ha convertido en un espacio burocrático», cuestionó por su parte Martínez.
Además, consideró que el foro de Naciones Unidas «es prácticamente irrelevante para los países de menor desarrollo. Siendo así, la no participación del presidente Nayib Bukele tiene más impacto global que el haber participado» en el 80.º período de sesiones.







