El trío fue premiado «por el descubrimiento del efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de la energía en un circuito eléctrico», señaló el jurado.
La mecánica cuántica estudia el comportamiento de la materia y la energía a escalas extremadamente pequeñas.
Por ejemplo, una escalada macroscópica, cuando una pelota golpea una pared, rebota. Pero a escala cuántica, una partícula puede atravesar directamente una pared equiparable. Este fenómeno se conoce como «efecto túnel».
«Lo que estos científicos lograron fue, básicamente, hacer eso, pero en un circuito eléctrico», dijo a la AFP Ulf Danielsson, secretario del Comité Nobel de Física y profesor de física teórica en la Universidad de Uppsala, en Suecia.
En experimentos realizados en la década de 1980, estos científicos demostraron que el efecto túnel cuántico también puede observarse una escala macroscópica -que involucra múltiples partículas- utilizando superconductores.
«Este premio reconoce un experimento que lleva la escala al nivel macroscópico, escalas que podemos comprender y medir según estándares humanos», declaró Danielsson.
«También es extremadamente útil, ya que la mecánica cuántica es la base de toda la tecnología digital», recalcó Olle Eriksson, presidente del Comité del Nobel de Física, en un comunicado.
«La sorpresa de mi vida» –
El Comité del Nobel también destacó que estos hallazgos «han allanado el camino al desarrollo de la próxima generación de tecnologías cuánticas, en particular la criptografía cuántica, los ordenadores cuánticos y los sensores cuánticos».
Clarke, de 83 años, enseña en la Universidad de Berkeley, en California. Devoret, de 72 años, es profesor en la Universidad de California y profesor emérito en la de Yale. Martinis, nacido en 1958, también está ligado a la Universidad de California.
«Por decirlo suavemente, fue la sorpresa de mi vida», declaró Clarke a los periodistas por teléfono al enterarse de la noticia.
«Nunca se me ocurrió que esto [aquel trabajo de la década de 1980] pudiera ser la base de un Nobel», añadió, explicando que estaban tan centrados en sus experimentos que no se dieron cuenta de sus aplicaciones prácticas.
«Nunca se nos pasó por la cabeza que este descubrimiento tendría un impacto tan significativo», afirmó.
Cuando se le preguntó cómo habían repercutido sus descubrimientos en la vida cotidiana, Clarke destacó que estaba hablando con el público a través de su celular.
«Una de las razones fundamentales por las que funciona el celular es gracias a todo este trabajo», afirmó.







