El Gobierno del presidente Nayib Bukele avanza en la ejecución de importantes proyectos de inversión pública que una vez se mostraron en renders y fueron criticados por la oposición.
Dichas obras están destinadas a mejorar la conectividad vial y aérea del país, así como del proceso de enseñanza aprendizaje, la atención en salud, el espectáculo deportivo, la convivencia ciudadana, entre otros.
Entre esas obras está la ampliación a cuatro carriles de 21 kilómetros de la carretera desde la playa El Obispo hasta El Zonte, en La Libertad. La millonaria inversión contempla además la construcción de tres retornos y seis puentes, aceras, ciclovía, bahías para autobuses, miradores y zonas de estacionamiento.
La construcción del viaducto y la ampliación de la carretera en la zona de Los Chorros se desarrolla para modernizar una de las vías más transitadas y mejorar la conectividad entre las zonas occidental y central del país.
También avanza la construcción del Aeropuerto del Pacífico, en la zona oriental, un proyecto contemplado en el Plan Cuscatlán del presidente Nayib Bukele.

El programa Dos Escuelas por Día —que busca transformar por completo la infraestructura educativa de El Salvador— sigue su curso. Consiste en la obra o rehabilitación de dos centros escolares cada día.
La construcción del moderno hospital Rosales, el principal centro asistencial público, sigue avanzando como parte del compromiso de saldar una deuda histórica.
Así como la edificación del moderno estadio nacional y de la planta potabilizadora en el lago de Ilopango, que se ejecutan con ayuda financiera no reembolsable del Gobierno de la República Popular China.

El mejoramiento de espacios públicos en los centros históricos son otras obras en Desarrollo.
Y los modernos puentes sobre el río Torola, en los distritos de Carolina y San Antonio del Mosco, al norte del departamento de San Miguel, pasaron de lo visual a ser realidad en estas zonas históricamente excluidas por los partidos tradicionales.







