Proroll Ice Cream y Keengee son dos marcas reconocidas en la República Popular China por su compromiso con el sabor, la creatividad y la excelencia en la producción. Proroll Ice Cream es una empresa que ha revolucionado el concepto del helado en el gigante asiático.

Su lema, «No ser vencidos por nosotros y no seguir a los demás, ser uno mismo», refleja su espíritu joven, innovador y desafiante. Con una capacidad máxima de producción que alcanza 35 toneladas diarias, si así se requiere, la marca combina formas originales con sabores únicos, convirtiendo cada helado en una experiencia visual y sensorial.
Entre sus productos más populares destacan los helados con forma de elote, coco, piña, castillo e incluso martillo, elaborados con ingredientes frescos y una amplia variedad de sabores.

Proroll Ice Cream busca expandirse hacia el mercado europeo, apostando por la creatividad, la calidad y el trabajo constante como sus principales sellos.
Por su parte, Keengee es una marca consolidada en el mercado chino de repostería y panadería, con múltiples sucursales y una fuerte filosofía basada en la frescura y el origen natural de sus ingredientes.

Su lema, «Nos esforzamos por promover el amor de la humanidad por la vida a través del sabor. Granja propia, horneado fresco», resume su compromiso por ofrecer productos auténticos y saludables.
Keengee cuenta con una granja propia, dividida en diversas áreas: una destinada a la cría de animales, otra a la experimentación y una más para el cultivo de plantas. Este modelo autosostenible permite reducir costos y garantizar el monitoreo de los ingredientes.

Además, utilizan materias primas importadas de alta calidad, como crema de Australia, chocolate de Alemania, queso de Grecia y vino de Rusia. Entre sus productos más populares destacan los panes y postres elaborados con calabaza, un sabor distintivo que combina tradición artesanal con técnicas modernas.
Al caer la noche, los participantes del intercambio fueron a conocer la famosa Torre de la Grulla Amarilla, un emblemático edificio histórico considerado como una de las Cuatro Grandes Torres de China.

Construida originalmente en el año 223, la versión actual es una reconstrucción de 1981 que conserva todo su atractivo. Tiene espectaculares vistas panorámicas al río Yangtsé.







