Karla Rivas, Claudia Martínez y Sonia Albeño son tres salvadoreñas que decidieron ser una inspiración para otras personas a través de su participación en el libro latinoamericano «Letras que dejan huellas», el cual fue impulsado por la «speaker» y escritora nicaragüense Victoria Báez.
El libro integra historias de 11 mujeres de Latinoamérica que han atravesado momentos difíciles, crisis y pérdidas, pero que lograron encontrar una salida para sus situaciones y ahora son exitosas, resilientes y una guía para otras mujeres que se encuentran en momentos similares.
«Para este libro no es que se hizo una investigación de un tema profundo, no, sino que hablamos desde nuestro corazón, nuestra experiencia, lo que nos inspiraba, lo que queríamos que otras personas conocieran», comentó Karla.
El lanzamiento oficial del libro en la plataforma estadounidense Amazon fue el pasado 11 de noviembre y el próximo 6 de diciembre las escritoras ofrecerán un intercambio con interesados en conocer más de sus historias en un desayuno que tiene un costo de $19.99 y se llevará a cabo en el Club Tecleño. Los interesados pueden reservar su espacio en el WhatsApp 6985-1451.
«Ceo de mi vida, el arte de volver a empezar»

Karla Rivas es máster en dirección de comunicación corporativa y de asesoramiento de imagen y consultoría política. Ahora, es la autora del capítulo 7, «CEO de mi vida, el arte de volver a empezar», en el que cuenta su experiencia de nueve años liderando las relaciones públicas de una compañía multinacional que la llevó hasta aparecer en las pantallas de Times Square, en Nueva York, y cómo cambió su vida, luego de que suprimieron su plaza de un momento a otro por reestructuraciones en la empresa.
«Cuento lo que pasó, cómo estaba antes, lo que me pasó en ese momento, qué pasó después, cómo resurgí, pero antes de eso todo lo que sufrí, lo que implicó para mí como mujer, como mamá, como compañera. Fue un tema también como de ego, porque yo había construido tanto en tanto tiempo y el error fue pensar que la posición era mía, porque la posición si tú estás empleado no es tuya», comentó.
Con su capítulo, Karla busca transmitir a otras mujeres la idea de que, aunque no se tenga una determinada posición en una compañía o se pierda en el momento que se está en la cúspide, no se debe perder nunca de vista el importante papel de directora que cada una juega en su propia vida.
«Siempre vamos a ser CEO o directores ejecutivos de nuestra propia vida para tomar las decisiones que tengamos que tomar, que nos hagan mejores personas y nos hagan sentir más plenas», afirmó.
«Huellas más fuertes que la ausencia»
Cuando Claudia Martínez tenía nueve años falleció su padre, una pérdida que a su corta edad la llevó a ser diagnosticada con una enfermedad neurológica, que supuestamente le impediría tener en el futuro una vida normal. «Después de ser una niña del cuadro de honor y de buenas notas, de repente no podía hacer una división. Entonces, yo decía: “¿pero por qué?”, y era porque me perdía en el lapsus de la vida, o sea, había momentos que no estaba», contó.
Su capítulo es el número 1 y se llama «Huellas más fuertes que la ausencia». En él narra el duelo que vivió por la muerte de su padre y cómo lo superó, pese a los desfavorables diagnósticos médicos y a las pérdidas financieras que sufrió su familia. «Fueron pérdidas financieras, pérdidas de amistades.
Cuento todos esos sucesos y como nada es casualidad, todo lo que nos pasa nos tenía que pasar para ser quienes somos ahora», añadió. Tras la muerte de su papá, Claudia se quedó con su madre, siendo hija única y por falta de un testamento perdieron todos los bienes que él les heredó. Esas adversidades la llevaron a estudiar para abogada. Ahora, se desempeña como abogada y notaria de la banca y es conferencista certificada, pues su deseo es ayudar a otras mujeres a salir de las dificultades.
«Volver a empezar también está bien»

Sonia Albeño escribió el capítulo número seis del libro, titulado «Volver a empezar también está bien». Cuenta cómo inició desde cero una nueva carrera universitaria, luego de descubrir que no era feliz con la primera carrera que estudió y de pasar por diversos sufrimientos en su entorno laboral, como acoso y «bullying».
«Resumo mi vida desde que empecé, desde las primeras decisiones que tomé, luego me enfoco cuando estudié en la universidad, lo que estudié y más adelante cuando ya empecé a trabajar en lo que yo había decidido inicialmente que era educación y me di cuenta de que eso no era lo mío. Me llegué a sentir muy estancada», expresó.
Sonia dejó sus años de carrera y trabajo en el área educativa y tomó la decisión de volver a empezar, desde cero, en administración de empresas y con un nuevo trabajo en esa área. «Decidí volver a empezar, estudiar algo totalmente diferente, empecé a estudiar administración de empresas y dije: “esto es lo mío”», recordó. Describió que en un principio no fue fácil, pero prefirió volver a empezar que quedarse en esa zona de confort. Ahora, es la fundadora de una agencia de marketing digital.
«Empecé yo sola con literalmente cero centavos en el banco», dijo. Con su capítulo busca motivar a que las mujeres no se queden estancadas en donde no son felices y que nunca es tarde para volver a empezar.







