A cuatro meses de cumplir siete años de gestión al frente del Ejecutivo, el presidente Nayib Bukele ha consolidado un modelo de gobernanza cuyos resultados han propiciado el desarrollo social y económico del país.
Para el sociólogo René Martínez Pineda, el mandatario salvadoreño logró romper el paradigma de la violencia durante su primer mandato (2019-2024). La violencia social era el problema más urgente que aquejaba a la población y Bukele estableció las condiciones para brindar seguridad a los salvadoreños, explicó.
«El modelo de gobernanza de Nayib Bukele tiene a la base la ruptura del viejo paradigma de gobernabilidad sustentado en la violencia, corrupción e impunidad, para instaurar un nuevo paradigma en el que los órganos del Estado trabajan de la mano para impulsar, por primera vez en la historia, un plan de nación que tiene como guía que “lo público sea mejor que lo privado”, en función de lograr que nuestro país alcance las condiciones de un país de primer mundo en el mediano plazo», consideró Martínez.
Desde el manejo de la pandemia de la COVID-19, el equipamiento y fortalecimiento de la red nacional de hospitales, la administración presidencial de Bukele ha brindado a la población condiciones de un sistema de salud renovado.
A la vez, con la apuesta en el sector educativo, el país ha avanzado hacia la modernización y reducción de la brecha digital.
«Otro logro del primer quinquenio que no se puede obviar es la reducción de la brecha digital, al brindarle a los estudiantes del sector público computadoras y tabletas, con lo cual se proveen más oportunidades para reducir la desigualdad social», indicó el sociólogo.

De igual manera, el diseño y desarrollo de proyectos de conectividad, como redes de carreteras, pasos a desnivel, aeropuertos y puertos, aseguraron las condiciones para el segundo mandato, cuyo enfoque es el despegue económico.
En este sentido, el experto en administración pública Nelson Flores señaló que, a pesar de que la oposición política ha mantenido una narrativa negativa ante los cambios que el jefe de Estado ha consolidado, las obras ejecutadas refutan los planteamientos de lo que él llama «paupérrima oposición».
«Lograr la estabilización de un país no es tarea fácil y ese ha sido el primer reto de esta gestión, y lo ha logrado; hoy ya se están preparando las condiciones para un despegue socioeconómico, estructurado y sostenible en el tiem po, que mejore la economía familiar de los ciudadanos», afirmó Flores.
Durante el segundo mandato (2024-2027), el Gobierno continúa apostando por la seguridad pública, enfocado en la dinámica económica y de inversiones a escala nacional con nuevos proyectos con el sector empresarial.
Se continúa con la modernización del sector salud a través de la implementación de DoctorSV y la construcción de nuevos hospitales, como el Rosales y el de Nejapa, además de otros proyectos.
A la vez, se impulsa el turismo y la recuperación de espacios públicos, como el Centro Histórico de San Salvador, que se ha consolidado como un polo de inversiones en un área que abarca 80 cuadras.

Se agrega el inicio de la construcción de AirCity, un proyecto multifuncional atractivo para una variedad de industrias, desde la logística, aeronáutica, comercio electrónico, productos refrigerados, hasta centros de formación y hoteles.
«El liderazgo del presidente sigue intacto porque esa confianza que el pueblo le da en las urnas él la devuelve con obras de mejora miento social; por ejemplo, salud, la infraestructura educativa novedosa y amplia, la dotación de los paquetes escolares y los agromercados que alivian el bolsillo de las familias», mencionó Flores.
Añadió: «Los subsidios al gas y la regulación de los precios de la gasolina, los créditos accesibles a los pequeños emprendedores… podemos citar muchas acciones que favorecen a la población, y esa es la razón por la que el presidente sale siempre bien evaluado. El pueblo le seguirá dando la gobernabilidad para no poner en riesgo lo logrado hasta hoy».







