En el marco del mes de la concienciación sobre el autismo, el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral (ISRI), a través del Centro de Rehabilitación Integral de la Niñez y Adolescencia (CRINA), realizó esta mañana una jornada de integral con seis estaciones sensoriales diseñadas para niños diagnosticados con el Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Margarita de Arriaza, colaboradora del área de terapia educativa con los niños con condición de autismo del CRINA, indicó que el 2 de abril de cada año es el día de la concienciación sobre el autismo, pero durante todo el mes se realizan actividades alusivas.
«En el CRINA estamos trabajando en el área sensorial, que es una de las áreas más afectadas de los niños, lo estamos haciendo en forma de circuito viendo sus siete sentidos más afectados, como es el vestibular, el olfativo, el de la vista, el tacto y el oído», explicó.
En la jornada, la niñez pudo conocer sobre el funcionamiento de los sentidos: la vista, gusto, olfato, tacto y los sistemas vestibular y propioceptivo, a través de actividades lúdicas y creativas, con el fin de facilitarles su autonomía e integración social.


El ISRI, por medio del CRINA, promueve programas de atención especializada a niños con deficiencias funcionales, entre ellas, las relacionadas con el Espectro Autista.
Cuentan con áreas de terapia para que los niños que están dentro del espectro fortalezcan las habilidades necesarias.
Estas intervenciones incluyen el Entrenamiento en Habilidades Sociales (EHS), que se enfoca en enseñar destrezas para la interacción, como iniciar conversaciones y resolver conflictos de forma pacífica.
Katherine Recinos, habitante de San Martín, es una de las madres de un niño diagnosticado con autismo que recibe atención en el CRINA. Destacó la eficacia de las terapias que recibe su hijo, así como la amabilidad y paciencia del personal de la institución.
«Recibo cuatro tipos de terapia, la de lenguaje, educación, el círculo que es música y la bebéteca. Empezamos desde enero de este año y al niño se le ha visto bastante mejora, antes no decía nada y ahora dice unas cuantas palabras y su comportamiento es mucho mejor a como cuando empezamos, estoy muy agradecida con las licenciadas que son bien lindas con los niños», expresó.


Asimismo, Lizbeth Campos, habitante de Apopa, lleva a su hijo con autismo al CRINA desde hace unos años y confirmó que la mejora en el niño ha sido notoria.
«Antes no hablaba, no atendía indicaciones para nada y ahora sí él ya lo hace. Todas las licenciadas con las que ha pasado son muy amables y pacientes con él», aseguró.
En el CRINA, los niños diagnosticados con autismo reciben terapia ocupacional gratuita para fortalecer la autonomía en actividades de la vida diaria, la motricidad fina y la integración sensorial ante diversos estímulos.
También son atendidos en terapia del habla y lenguaje, donde trabajan la comunicación verbal, no verbal y el uso social del lenguaje, así como en terapia física que está enfocada en promover el desarrollo funcional a través de jornadas deportivas diseñadas según las necesidades de aprendizaje de cada niño.







