A dos días de que expire el plazo dado por Estados Unidos para que empresas extranjeras corten sus vínculos con el conglomerado económico-militar Gaesa, sancionado por Washington, varias compañías ya han puesto fin o reducido sustancialmente sus actividades en Cuba.
El 1 de mayo, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva que endurece las sanciones contra Cuba reiterando que la isla comunista, situada a 150 kilómetros de la costa de Florida, representa «una amenaza extraordinaria» para la seguridad nacional de Estados Unidos.
La administración Trump, que impone desde enero un bloqueo petrolero a la isla, también ha puesto su mira en el Grupo de Administración de Empresas S.A. (Gaesa), vinculado a las fuerzas armadas cubanas y una de las primeras empresas en ser sancionadas bajo la nueva orden ejecutiva.
En correspondencia, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) estableció el viernes como fecha límite para que las empresas extranjeras que tienen negocios con Gaesa reajusten sus operaciones o enfrenten las sanciones de Washington. Estas medidas pueden implicar dificultades para acceder al sistema financiero internacional o realizar transacciones, la prohibición de que los bancos trabajen con estas empresas o la congelación de activos.
En este contexto, varias cadenas hoteleras ya anunciaron su retiro o la reducción de sus operaciones en la isla. La cadena española de hoteles Meliá anunció este miércoles que cesará sus operaciones en 15 hoteles que opera en Cuba de conjunto con Gaesa, aunque no hizo mención a los otros 19 que opera con el Ministerio de Turismo cubano.






