Irán y Estados Unidos se acusaron mutuamente este miércoles de violar la frágil tregua con ataques cruzados en el Golfo, donde proyectiles de Teherán golpearon el aeropuerto de Kuwait y mataron a una persona.
Estas hostilidades representan un nuevo desafío al frágil alto al fuego iniciado el 8 de abril entre ambas partes que, según el presidente estadounidense Donald Trump, todavía mantienen contactos para establecer una paz duradera.
Otra amenaza para la tregua son las operaciones militares en Líbano, donde ataques israelíes impactaron cerca de Beirut y causaron nueve muertos.

La reanudación de los ataques y la falta de avance en las negociaciones provocaron una nueva subida de los precios del petróleo, convulsionados por la guerra y el cierre del estrecho de Ormuz.
Washington y Teherán se señalaron mutuamente como responsables de las nuevas hostilidades del miércoles, que provocaron el cierre temporal del aeropuerto internacional de Kuwait.
El ataque con drones, lanzado a primera hora de la mañana, alcanzó una terminal de pasajeros y se saldó con la muerte de una persona y 63 heridos.

Sede de bases estadounidenses, este pequeño país del Golfo recibió numerosos ataques iraníes en represalia a la ofensiva israelo-estadounidense del 28 de febrero, que desencadenó la guerra.
Kuwait afirmó haber sido blanco de 13 misiles balísticos y 17 drones iraníes el miércoles. EE. UU. indicó que Irán también lanzó misiles contra Baréin.
El ejército estadounidense respondió con «ataques de defensa» en la isla iraní de Qeshm. Los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber respondido a este ataque y al sufrido por un petrolero iraní, tomando como blanco un buque vinculado a Israel y a EE. UU. una base aérea en Kuwait y la sede de la 5.ª Flota estadounidense estacionada en Baréin.







