Si ustedes se preguntan: A dónde está Fran?, la respuesta es fácil: Está persiguiendo sus sueños y creando música nueva desde lo más profundo de su mente creativa, disruptiva y, a ratos, irreverente.
Se trata de Fran Figueroa, conocido como «A dónde está Fran?», un artista salvadoreño que, durante muchos años, formó parte de proyectos de otros grandes exponentes de la música salvadoreña como Vanessa García, Clément, Kari Cast, entre otros, pero que ahora se ha lanzado en su faceta de solista mostrando su talento.
Sobre su propuesta musical, su trayectoria y sus aspiraciones como solista, Fran Figueroa conversó con «Diario El Salvador».

Fran Figueroa, pero conocido como «A dónde está Fran?». ¿Cómo surgió esa idea?
Es bien gracioso porque, creo que intenté hacerlo algo filosófico, como la búsqueda que uno mismo hace para encontrarse, para responder a lo que quiero hacer, lo que quiero dejar plasmado mi legado a través de la música. Es una pregunta constante, es un viaje en la vida.
Este es tu proyecto como solista, pero sos alguien con vasta experiencia participando como músico de otros artistas. ¿Con quiénes has trabajado?
He trabajado con Vanessa García, con Clément, con Kari Cast, con Ferxs, he estado en tríos de covers, cuartetos de jazz, bandas de fusión y muchos otros proyectos más.

Suena a que has estado muy vinculado a la música. ¿Cuándo comenzaste tu trayectoria?
Yo comencé como en 2013 tocando la guitarra. Fue mi primer instrumento. De hecho, yo quería tocar batería, pero mi papá me dijo: «Vas a hacer lo que yo diga» y me dijo que tocara guitarra. Creo que fue la mejor decisión porque, en la música, la armonía y las melodías han sido las que me han guiado. He encontrado un amor profundo por ellas y en este viaje hubo un momento en el que pensé en dejar la música porque consideraba que era muy malo, al punto que la gente se burlaba de mí. Pero, un día, me quebré un dedo mientras jugaba baloncesto. El dedo me quedó un poco desviado. En eso, un amigo me prestó un teclado y, justo ahí, fue cuando desarrollé todo lo que no pude desarrollar en la guitarra. Luego, me interesó cantar, me metí en la Ópera de El Salvador, en el Teatro Musical y en muchos proyectos más de performance musical. Retomé la guitarra en algún momento y esta vez sí agarré el ritmo. Comencé a tirarme más por la guitarra que por el teclado, pero el teclado fue el que me dio la salida para encontrarme en la música.
En ese momento, cuando pensaste dejar la música, ¿qué fue lo que detuvo?
Estaba muy decidido a no dedicarme a la música. Estaba enojado conmigo mismo por no poder hacerlo. Pero, creo que una de las cosas que más me ha movido es cuando la gente me dice que no puedo. Soy necio, mega necio, entonces me decían que no podía y yo me esforzaba por demostrar lo contrario. La gente que en algún momento se río de mí, ahora me felicita por lo que he logrado con mi proyecto y mi trayectoria.

¿Cuándo sentís que llega el momento para continuar con tu proyecto como solista tras haber participado como músico de otras figuras de la música?
Siento que una de las cosas que me detenía era la falta de un concepto claro de qué era lo que yo quería hacer. No tenía claro qué hacer. En un momento, algo clave fue cuando no logré conseguir una beca para estudiar en una universidad que quería. Ahí me di cuenta de que podía hacer cosas chivas con una fusión de géneros. Yo la llamo «Pop Fusion». Son elementos basados en un movimiento llamado «City Pop», que nació en Japón, que, por cierto, fue inspiración para los músicos de Luis Miguel en algunos de sus grandes éxitos. Luego, me inspiré en elementos del jazz que terminan por ser disruptivas en la música. El funk es otro género que me ha gustado mucho para mi estilo.
¿Crees que te ha servido el participar en proyectos con estilos muy diferentes?
Sí, los artistas somos como esponjas. Mientras uno es más abierto en la música, uno pude absorber más y combinar más para su sonido. He tocado reggaetón, he tocado canciones de Bad Bunny y otros artistas. Disfruto oír reggaetón como bandas de jazz. Disfruto la música en general y siento que de ahí viene esa polivalencia, de escuchar mucha música y ser abierto a todos los estilos.

Hablemos de tus canciones. ¿Cuáles son los sencillos que ya has lanzado oficialmente?
Lancé un EP llamado «Efecto Garnier-Malet», que tiene cuatro canciones y una intro. Es más, la intro se llama «Francisco José», así me llamó y quería que fuera justamente mi carta de presentación. Luego saqué un sencillo que se llama «Me cansé», que fue la segunda canción que compuse. Quise armar un concepto que le da nombre al título del EP. Se llama así porque el efecto Garnier-Malet viene de una advertencia que me hago a mí mismo desde el futuro, es una cuestión cuántica, como presagiando un gran cambio. Es como si mi yo futuro me advirtió de que algo iba a pasar. En ese momento me sentía angustiado y, con base a eso, escribí las dos canciones «Tu Foto» y «Vete», dando paso a ese concepto que yo sabía que algo iba a pasar.
Ya con un EP y tus canciones, ¿qué más viene para Fran en el futuro?
Tengo como 30 canciones guardadas aún por trabajar y poder darlas a conocer. He estado trabajando canciones desde 2019 y en algún momento irán saliendo poco a poco.







