ABANK ha sido calificado con una nota de A- con perspectiva estable por la firma Pacific Credit Rating (PCR), destacando su solidez estructural, su modelo de negocio inclusivo y su visión de crecimiento sostenible.
La mejora en la calificación de riesgo, que sube desde EBBB+, reafirma la posición de Banco ABANK como una de las instituciones financieras más confiables de El Salvador.
Con fundamentos financieros sólidos, una gestión prudente y una estrategia centrada en la sostenibilidad, ABANK ha logrado fortalecer su balance, mantener niveles sanos de liquidez y solvencia, y consolidar una cartera alineada con su propósito: impulsar el desarrollo económico de los sectores históricamente excluidos del sistema financiero.
«Este resultado es reflejo de una estrategia clara, un equipo comprometido y una visión de negocio que pone en el centro a los sectores más necesitados del país», comentó Juan Carlos Lima, Director Ejecutivo de ABANK.

Al cierre fiscal 2024, la solvencia patrimonial de ABANK alcanzó el 23.5%, por encima del promedio del sector bancario, según las estadísticas de la institución financiera.
Además, la calificadora valoró positivamente el desempeño financiero estable del banco, su eficiencia administrativa y su solidez frente a un entorno desafiante.
Adolfo Montano, Gerente de Tesorería de ABANK, agregó que la solidez no solo se refleja en los indicadores financieros, sino en la confianza que generan con sus servicios brindados.
«Lograr esta calificación es un reconocimiento a la forma responsable y rigurosa en que operamos. Nuestra solidez no solo se refleja en los indicadores financieros, sino en la confianza que generamos en nuestros clientes, aliados y el sistema», afirmó el ejecutivo.
Desde su origen, ABANK ha demostrado que es posible hacer banca con propósito, rentabilidad e impacto. Su modelo inclusivo, enfocado en microcréditos, acompañamiento a las micro y pequeñas empresas (mypes) y pequeñas y medianas empresas (pymes), y cercanía con los territorios, le ha permitido crecer de forma sostenida y consolidar una reputación institucional basada en resultados y compromiso social.
Con esta calificación, ABANK no solo avanza con solidez financiera, sino que reafirma su visión de largo plazo y su rol como un actor clave en la transformación del sistema financiero salvadoreño.







