La Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa) hizo un llamado a la ciudadanía a proteger sus datos personales y a no compartir sus contraseñas, códigos ni claves de acceso de la banca en línea, ante el crecimiento de fraudes digitales que afecta a clientes de diferentes instituciones financieras del país.
René Rodríguez, representante del Comité de Ciberseguridad de Abansa, explicó que este tipo de delitos se han incrementado desde 2021, especialmente tras la pandemia, cuando muchas personas comenzaron a realizar sus transacciones a través de internet y plataformas digitales. «El primer pico importante que tuvimos en el país fue en 2021, después de la pandemia, cuando muchas personas comenzaron a realizar sus transacciones por internet y plataformas digitales», detalló Rodríguez.
El especialista señaló que estos grupos criminales aprovechan fechas con alta actividad comercial y también se apoyan en noticias mediáticas para crear fraudes más creíbles. «Los defraudadores son expertos en ingeniería social. Saben cómo engañar y utilizan noticias o programas de subsidios para montar simulaciones y robar información», advirtió.
Entre los fraudes más frecuentes se encuentran las páginas web falsas que aparecen en los primeros resultados de búsqueda en internet, diseñadas para parecerse a los sitios oficiales de los bancos, lo que lleva a los usuarios a ingresar sus datos de acceso sin sospechar. También se reportan llamadas falsas en las que los delincuentes se hacen pasar por personal bancario y solicitan contraseñas, claves y códigos con el argumento de revertir cargos o entregar premios inexistentes.

Además, se identifican mensajes de texto y enlaces enviados por WhatsApp que redirigen a páginas fraudulentas donde los usuarios son inducidos a ingresar sus credenciales con la promesa de obtener beneficios o evitar bloqueos de cuentas.
Otro método utilizado es el robo de cuentas de WhatsApp, donde los delincuentes, al tomar el control de la cuenta, contactan a familiares y amigos del propietario para solicitar dinero con excusas de emergencia. También circulan falsas ofertas de inversión que prometen rendimientos extraordinarios y promociones engañosas en redes sociales sobre ventas inexistentes o productos que nunca serán entregados.
Rodríguez advirtió que los fraudes han evolucionado y actualmente los delincuentes utilizan inteligencia artificial para crear páginas web y comunicaciones visualmente idénticas a las de las instituciones financieras. «Muchas veces cambian solo un punto o una letra en la dirección web y es difícil detectarlo. Por eso es fundamental que los clientes revisen con detalle la dirección antes de ingresar sus datos», recomendó.
Para evitar ser víctima de fraude, Abansa recomienda no ingresar a la banca en línea desde enlaces enviados por correo electrónico, mensajes o redes sociales, sino escribir directamente la dirección del banco en el navegador o guardarla en favoritos. También aconseja utilizar autenticadores digitales y contraseñas de un solo uso (OTP), así como activar el doble factor de autenticación, preferiblemente biométrico, a través de huella digital o reconocimiento facial.
Además, sugiere revisar y establecer límites en los montos de las transacciones diarias, evitar realizar operaciones financieras desde redes Wi-Fi públicas o computadoras desconocidas y mantener siempre a la mano el número telefónico del banco para reportar cualquier movimiento sospechoso de forma inmediata.
Rodríguez destacó que las instituciones financieras han invertido en tecnología avanzada y monitorean las transacciones de sus clientes las 24 horas del día, los siete días de la semana. Sin embargo, recordó que la colaboración de los clientes es clave. «Por muy robustos que sean nuestros controles, si el cliente entrega su información engañado, el banco validará el acceso como legítimo. Por eso necesitamos que el cliente colabore y se eduque», expresó.
En caso de ser víctima de fraude, Abansa recomienda mantener la calma, comunicarse de inmediato con el banco para bloquear las tarjetas o productos afectados, solicitar una aclaración para entender lo ocurrido y denunciar el hecho ante la Fiscalía General de la República o la Policía Nacional Civil.
«El cliente debe aprovechar todas las herramientas que los bancos ponemos a disposición para protegerse. La prevención es una responsabilidad compartida entre las instituciones financieras y los usuarios», concluyó Rodríguez.







