Con el objetivo de ayudar a la niñez salvadoreña, Vladimir Menjívar inauguró Globo SV Psicomotricidad, que es el primer centro educativo especializado en la psicomotricidad Aucouturier en el país. Este enfoque metodológico consiste en ayudar a niños que tienen dificultades en el desarrollo (autismo o trastornos del lenguaje o por déficit de atención e hiperactividad, TDAH) por medio de estrategias de juego espontáneo para que adquieran autonomía, confianza y habilidades para el aprendizaje.
Menjívar se especializó durante tres años en Brescia, Italia, y regresó a El Salvador para poner en práctica esta metodología, que fue establecida por el pedagogo francés Bernard Aucouturier.
De acuerdo con Menjívar, en Europa esta técnica se encuentra muy difundida; sin embargo, en América son pocos los países que la implementan, por lo que El Salvador se convierte en la primera nación de Centroamérica en establecerla.
«Es una metodología que parte del cuerpo a la psique. A través del movimiento y del sentir, el niño puede elaborar mejor sus vivencias y los componentes que lo ayudan a preservar su conducta. Nuestra práctica parte del juego, pero no cualquier juego, sino el espontáneo, que es el que hace el niño cuando ningún adulto le dice qué hacer. Por lo tanto, nuestra metodología es libre y democrática, no parte del adulto, sino que partimos de lo que el niño hace y lo acompañamos. Es una metodología más respetuosa con los tiempos e intereses del niño», explicó.
La práctica psicomotriz Aucouturier distingue dos tipos de estrategias: educación y prevención y la ayuda terapéutica.
Menjívar establece la primera en las escuelas con grupos de niños que necesitan apoyo durante el aprendizaje y les ayuda a mejorar la concentración. El juego espontáneo se desarrolla con diversos elementos como cubos, esponjas, pelotas, piezas, entre otros, que permiten que el niño cree sus propios juegos potenciando la creatividad, ya que tienen colores y formas neutras.
La práctica terapéutica se desarrolla de forma individual y se enfoca en mejorar las dificultades específicas del niño. Antes de iniciar con el juego, el niño es recibido con una conversación, luego es libre de iniciar el juego que desee, como construir una casa con piezas, jugar fútbol, crear fortalezas, interpretar animales o jugar a las escondidas. Esta parte de la terapia dura 40 minutos aproximadamente.
«La psicomotricidad estimula mucho la producción simbólica, que es la base del aprendizaje. Por ejemplo, el lenguaje y las matemáticas son producciones simbólicas, y todo esto los niños lo hacen a través del juego en los inicios de su vida. Al llegar a la escuela deben simbolizar, pero si esta capacidad de juego simbólica no ha sido desarrollada, es difícil que aprendan», indicó Menjívar.
En Globo SV atienden niños de dos a nueve años en la terapia individual, y en la grupal, desde los dos años hasta segundo o tercer grado. Entre las proyecciones de este centro está formar psicomotricistas en El Salvador para que esta metodología se difunda. Además, la institución tiene un convenio de colaboración con Globo de Brescia para que los especialistas italianos apoyen en el país.
Menjívar indicó que esta iniciativa apoya las acciones que hace el Gobierno de El Salvador para fortalecer la primera infancia. «Esto se suma a iniciativas como las leyes Crecer Juntos y Nacer con Cariño. Es una oportunidad bastante grande para promover la salud mental y el bienestar de los niños. Vemos muy positivo que se haya incursionado en esta área», valoró.
Globo SV abre de lunes a viernes de 9 a. m. a 4 p. m. Para obtener más información sobre los costos y servicios puede llamar al 7970-8128 o contactar en redes sociales, donde aparecen como Globo S. V. Psicomotricidad.







